El batacazo del fútbol italiano en Liga de Campeones este año es tremendo. Solo el Atalanta, con un penalti en el 98, evitó el drama total. La 'Dea' mantuvo un registro histórico de 38 años al asegurar, al menos, un italiano en los octavos de final de la máxima competición europea. De milagro.
Lo cierto es que, pese a todo, a las finales del Inter e incluso títulos de algunos equipos como Roma en Liga Conferencia o el propio Atalanta en Liga Europa, la realidad del 'calcio' es otra. Es la de una estructura que está lejos de la Premier y que, además, atisba solo el quinto cupo para temporadas próximas casi como una bendita excepción.
El Inter no fue un equipo creado para ganar la 'Champions'. Las dos finales en tres años fueron un milagro de dimensiones gigantes en el que se juntaron demasiados factores. Pero no fue un proyecto al estilo Manchester City, PSG o Arsenal, con tiempo e inversión para el objetivo. De esos, en Italia, solo hay uno ahora: el recién llegado Como 1907, creciendo para meterse en Europa.
Uno de los grandes frenos para la competitividad es que los equipos italianos no son propietarios de sus estadios. Entre las pocas excepciones: la 'Juve', el Atalanta y, recientemente, el Inter y el Milan, que aún no cuentan con esos ingresos extra que supone un estadio nuevo propio para relanzar la economía. Es casi como jugar con las cartas marcadas.
El fútbol va varios pasos por detrás en Italia, un país que es una potencia actual en otros deportes como el tenis o en los invernales, donde ha obtenido un resultado fantástico. Desde que el Inter levantara la 'orejona' en 2010, ningún italiano lo ha vuelto a hacer. Son 16 años de sequía que apuntan a ir para largo.
Italia tiene un problema de base en su fútbol. Los jóvenes talentos tienen muchas dificultades para llegar a la máxima categoría del 'calcio' y, eso, a la larga, tiene unas consecuencias en la selección. De hecho, uno de los nueves actuales de Italia es Mateo Retegui, argentino nacionalizado italiano.
La 'Azzurra' no juega un Mundial desde 2014. Y una eliminatoria mundialista desde que ganara en 2006. Hay jóvenes de 20 años que no han visto a la tetracampeona en unos octavos de Copa del Mundo.
Ahora, con Gennaro Gattuso como seleccionador, se juega en la repesca su presencia en Estados Unidos, México y Canadá 2026. Otra repesca. La tercera consecutiva. Perdió contra Suecia en la primera, contra Macedonia del Norte en la segunda. En esta Irlanda del Norte aguarda como primer escollo. Gales o Bosnia, en la final por el billete.
La solución a esta debacle continuada en el tiempo, solo salvada por una especie de casualidad en la EURO 2021 -sin desmerecer a esa Italia campeona de Donnarumma, Bonucci y Chiellini-, está en la reforma del fútbol italiano.
Para los jóvenes canteranos de los equipos grandes italianos es muy complicado dar el salto a la Serie A. Se busca más el talento extranjero que el desarrollo propio desde hace años y Giacomo Raspadori, jugador del Atalanta, es una de las pocas excepciones. En su día, explicó en rueda de prensa el problema de Italia.
"Hay un problema. En Italia a los 24 años un jugador es considerado joven, pero fuera de Italia a esa edad tienen 150 o 200 partidos de titular. Yo no me considero joven jugando en Italia, en el Sassuolo tuve suerte porque se me dio la posibilidad de equivocarme en mi carrera mientras jugaba. Pero lo mío es una fortuna, porque no esta descontado en Italia este tipo de casos, es algo que me han traído hasta aquí, hasta la selección", explicó.
Y es algo palpable a nivel de resultados. Porque Italia ha sido recientemente campeona de Europa sub17 y sub19, así como subcampeona del mundo sub20. El talento está ahí, ¿cuál es el problema entonces?: en la gestión de ese talento por los clubes.
En Italia existe una categoría llamada Primavera en la que los filiales de cada equipo compiten entre sí. Es decir, no es como en España, con filiales que compiten en Primera RFEF o categorías similares del fútbol semiprofesional contra otros equipos que no están formados por canteranos.
A los 19 años termina esa categoría Primavera y, para muchos futbolistas, llega el vacío. Se ven obligados a salir de cesión en cesión para tener minutos y ganar la competitividad que les falta para estar al máximo nivel, pero se pierden por el camino la mayoría. Atalanta, Juventus y Milan han creado ya un equipo en Serie C sub23 para evitar precisamente esto.
La gran caída del 'calcio' en 'Champions' va mucho más allá de que el Inter deje de ganar 65 millones o que la 'Juve' y el Nápoles no generen esos ingresos. Es la punta de un iceberg mucho más grande que afecta a una Italia que tendrá que sudar sangre para poder estar en el próximo mundial y a una Serie A cada vez más alejada de la Premier.
