Esa situación supone un gran problema para la selección de Irak, que el próximo 31 de marzo debe disputar en Monterrey (México) el partido de repesca de acceso al Mundial ante el ganador del duelo entre Bolivia y Surinam.
Además, los jugadores de la selección que militan en clubes de Irak u otros países de Oriente Medio no pueden, de momento, tramitar los visados para viajar a México por el cierre de las embajadas.
La federación de Irak informó de que está en comunicación tanto con la FIFA como con la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y que ambas están al tanto de todos sus problemas para buscar soluciones y garantizar la disputa del partido.
