Hace unas semanas, el futbolista cedido este invierno por el Real Madrid aseguraba que no recalaba en Lyon para tener opciones de ir al Mundial. "Estoy aquí para ser feliz". Pero matizaba que jugar el Mundial a sus 19 años sería "un sueño".
Ahora, sus números con la camiseta lionesa, sumadas a la baja asegurada de su hasta hace poco compañero Rodrygo, le dejan en buena posición para ponerse a las órdenes de Carlo Ancelotti.
Un primer signo positivo para el ahora delantero del Lyon podría ser la lista que en los próximos días dará a conocer el seleccionador de Brasil para los partidos de preparación contra Francia (26 de marzo) y Croacia (1 de abril) en Estados Unidos.
Endrick aporta menos polivalencia que Rodrygo, pero las opciones ofensivas de Ancelotti para acompañar a Vinicius en el ataque no son tantas. Entre ellas figura Richarlison, Joao Pedro, Matheus Cunha, Gabriel Jesus, Igor Jesus, Igor Thiago o el propio Neymar, si logra recuperar la forma tal y como se ha propuesto.
El jugador del Lyon, mientras, sigue aportando grandes actuaciones con su equipo, con el que parece haber encontrado un círculo virtuoso que en buena medida gracias a su aportación se ha izado a la tercera posición.
El equipo opta de nuevo a los puestos de Liga de Campeones donde hace años que no juega y la llegada del jugador cedido por el Madrid ha supuesto un revulsivo para el ataque de los del portugués Paulo Fonseca, que no lograban traducir en goles el buen juego que desplegaban.
Autor de tres goles en seis partidos y de tres asistencias, su influencia en el juego va en aumento y pasa por convertirse en la pieza clave del equipo.
Sus actuaciones no están exentas de críticas, como las que le dedicó el ex internacional francés Alain Giresse tras la derrota del equipo ante el Olympique de Marsella, pese a que de sus botas salieron las asistencias de los dos tantos de los lioneses.
Pero Giresse consideró que no tuvo el liderazgo suficiente para conducir a su equipo, que sumó la segunda derrota consecutiva tras una racha de trece triunfos.
