El encuentro de cuartos de final de la temporada 2025-26 parecía destinado al empate sin goles. Pese al dominio del Racing de Estrasburgo, el marcador no se movía hasta que el ingreso de Julio Enciso cambió por completo el guion. Con su entrada, el equipo ganó la rebeldía y el desequilibrio necesarios para romper el muro defensivo del Reims en un cierre de partido frenético.
El momento más emocionante de la noche llegó tras el segundo gol. Luego de que el argentino Joaquín Panichelli abriera la cuenta al minuto 83, desde los doce pasos, el oriundo de la ciudad de Caaguazú sentenció la clasificación al 87’ con un remate certero desde el punto penal, con una ejecución al costado izquierdo del portero francés Alexandre Olliero, quien se había jugado sobre su costado derecho.
En lugar de una celebración convencional, el canterano gumarelo sorprendió a todo el estadio al exhibir con orgullo la camiseta de la Selección Paraguaya. Con un gesto lleno de sentimiento, Enciso mostró el escudo de la Albirroja en repetidas ocasiones y lo besó ante las cámaras, reafirmando sus raíces en el corazón de Europa. Este homenaje a su tierra se dio en una noche consagratoria, donde además se consolida como el máximo goleador de la actual Copa de Francia con 6 tantos.
La actuación de Julio Enciso despierta una mística especial en Alsacia. Con el club ya entre los cuatro mejores de la “Coupe”, el sueño de alzar el trofeo evoca inevitablemente la hazaña de la temporada 2000-01. En aquella ocasión, el Estrasburgo se coronó campeón derrotando en penales al Amiens de la mano de otro paraguayo eterno: el portero José Luis Chilavert. Hoy, 25 años después, es otra estrella guaraní la que lidera el camino hacia la gloria, que podría significar la cuarta corona para el club tras los títulos obtenidos en 1951, 1966 y 2001.
