Vargas se marchó al descanso con un 100 % de efectividad en sus pases. No falló ni uno. Arriesgó poco y jugó fácil, como seguramente le pidió Simeone en un duelo marcado por las rotaciones del entrenador argentino antes de enfrentarse de nuevo al Tottenham la próxima semana en la Liga de Campeones.
Ante un equipo granítico como el Getafe, capaz de ahogar la salida de la pelota con sus hombres de arriba, Vargas se aplicó con generosidad a la hora de no retener la pelota. Pase fácil y rápido, lo que pedía el partido para encorsetar a un rival que aterrizó en el césped del Metropolitano con una racha de una sola derrota en sus últimos siete encuentros.
Desde que firmó por el Atlético procedente del Seattle Sounders, Vargas apenas sumaba 68 minutos con el conjunto rojiblanco. De hecho, acumulaba ocho partidos oficiales consecutivos sin salir del banquillo. Su aparición en la foto fue notable. Cumplió y fue sustituido en el minuto 73 por Marcos Llorente. El público del Atlético, aplaudió su esfuerzo.
Se marchó del campo al lado de su ídolo de la infancia, Antoine Griezmann, que esperaba su turno en la banda para entrar al terreno de juego. Se cruzaron un gesto de aprobación. Vargas había cumplido su sueño de contar para Simeone desde el inicio y firmó un acto inicial interesante y una segunda parte en la que pasó algo más desapercibido.
La perfección estadística de los 45 minutos iniciales se diluyó en el segundo tramo del partido. Al final, Vargas completó 34 de 38 pases intentados, exactamente un 89 por ciento de éxito. Además, ganó cinco de los seis duelos en los que se vio envuelto con los jugadores del Getafe y vio una cartulina amarilla por una entrada sobre Luis Milla.
Precisamente, Milla era uno de los focos de atención del choque. El talentoso centrocampista del Getafe sonó un verano como fichaje del Atlético de Madrid para reforzar la medular. Se vio las caras con Vargas, que ocupa un puesto en la plantilla que un día pudo ser suyo.
Vargas no se arrugó ante Milla, que no completó su mejor partido, aunque dejó destellos de una calidad incuestionable. No fue su día, el Getafe perdió 1-0 con un golazo de Nahuel Molina y Vargas se proyectó como un posible jugador capaz de sostener cierto orden en el Atlético de Madrid. De momento, ya suma una titularidad en el Atlético, luchará por asentarse en el once de Simeone y, con dos internacionalidades con México, sueña con el Mundial.
