Los momentos de la jornada 28

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Madrid, 15 mar (EFE).- Momentos de la jornada 28 de LaLiga EA Sports.

El premio al gol del año, el Premio Puskás de la FIFA, ya tiene una candidatura en el mes de marzo. La lanzó el turco Arda Güler con un gol para la historia del Real Madrid, el más lejano a 66 metros, superando el de Mikel Lasa, Santi Aragón o Gica Hagi. Se quedó cerca del récord de Antonio José con el Numancia, aunque le superó en belleza e intención. Nada tuvo que ver con una falta al área desde su campo que entre el error del portero Esteban y el viento, acabó dentro de la portería del Sevilla.

Con el partido sentenciado en el Santiago Bernabéu, Güler, que ya había intentado ante Osasuna una acción casi idéntica, robó el balón al Elche, avanzó unos metros con la cabeza alta y a ver al portero rival, Dituro, fuera de su área, no dudó en soltar un zurdazo tenso y preciso que recorrió tres cuartas partes del terreno de juego del Santiago Bernabéu, antes de votar en el área y meterse dentro de la portería. De nada sirvió la carrera del arquero ni el intento a la desesperada de espaldas. La precisión acabó en estallido de la grada y una celebración a la altura de un tanto para el recuerdo.

El triunfo del Real Madrid volvía a exigir a un Barcelona que espantó con goleada las dudas que pudieron sembrar su empate en la Liga de Campeones, en la visita al Newcastle. El día del regreso a los terrenos de juego de Gavi 204 días después, superada su segunda grave lesión de rodilla, el protagonismo lo captó el brasileño Raphinha.

Con su triplete, dos de penalti, el primero a lo Panenka, recuperó Raphinha su versión goleadora. Tras cuatro tantos consecutivos de penalti, se alió con la fortuna en su tercer gol cuando su golpeó impactó en Gudelj y dibujó una trayectoria imparable con rumbo a la escuadra. Lo celebró mostrando tres dedos finalizando ocho encuentros sin gol en acción de juego y ganando confianza en un momento clave de la temporada.

En un intento de provocar al rival, al defensa del Getafe Abdel Abqar, se le fue la mano en el Metropolitano. Pese a dejar a su equipo en inferioridad numérica y en un partido que se torció de inicio con un golpeo espectacular de Nahuel Molina, de empeine a la escuadra, el equipo de José Bordalás demostró su buen momento acariciando un empate que frenó Juan Musso. Exhibió sus cualidades ante la baja de Jan Oblak.

La acción clave llegó a los 55 minutos cuando el colegiado Miguel Ángel Ortiz mostró la cartulina roja directa al defensor marroquí, tras ser avisado de la acción desde el VAR. En un pique con Sorloth, a Abqar no se le ocurrió otra cosa que lanzar un pellizco al pasar al lado del delantero noruego. Pese a que aseguró posteriormente que no fue su intención, que "no estaba mirando" y que quería "tocar en la barriga", la realidad la reflejó el acta: "Pellizcar en la zona genital sin estar el balón en juego".

El primer triunfo de Martín Demichelis al mando del Mallorca, que le saca de la zona de descenso y hunde al Elche, estuvo marcado por una jugada polémica que fue decisiva. En inferioridad numérica el Espanyol, por la expulsión de Pickel con corrección del VAR a la decisión inicial de Ricardo de Burgos Bengoetxea, la ventaja en el marcador la perdía por una decisión que provocó la queja del club catalán.

Era el minuto 65 en una jugada al borde del área en la que, en una acción defensiva limpia, Urko González se adelantaba al rival, ganaba la posición y salía despedido cuando en su pierna derecha recibía el impacto de Samu Costa. El centrocampista del Mallorca realizó una acción de golpeo que dio al rival con el árbitro a un metro escaso. El balón, rebotado, acabó en Pablo Torre que marcaba con fortuna el empate. El VAR avisaba para la anulación del tanto pero De Burgos no corrigió en esta ocasión. "No veo que lo golpee", "no veo un punto de impacto claro" o "es una imagen borrosa" fueron los argumentos para dar un gol que impulsó la remontada que devuelve el pulso al Mallorca.

De los cuatro partidos ganados en la temporada del esperado regreso a Primera división del Real Oviedo, dos fueron ante el Valencia. La resistencia al descenso, a 7 puntos de la salvación que marca el Alavés, se produjo con un triunfo por la mínima desde el tanto de David Costas que le devuelve la vida para la pelea y la esperanza a la grada del Tartiere.

Era el día de la vuelta al equipo del central, ausente por lesión en las cinco últimas jornadas en las que el Oviedo cosechó tres derrotas y sumó dos empates. El triunfo más reciente era con David Costas en el campo y tuvo que ser él quien golpeará de diestra, arriba, con el corazón, un gol que es un mensaje de luchas hasta el final de un equipo al que muchos daban por sentenciado.