La final de la Copa del Rey está, lógicamente, marcada en rojo en el calendario txuri urdin y los partidos precedentes parecen teloneros de lo que se vivirá en la capital hispalense ante el Atlético de Madrid.
Antes de la gran cita, la Real recibirá en Anoeta el 11 de abril al Alavés, por lo que gozará de una semana entera de descanso para preparar la final.
Se trata de una buena noticia en clave realista, ya que el Atlético de Madrid, el rival en la final, jugará el mismo día pero a las 21:00 y el martes siguiente tendrá otro importante choque en el Metropolitano, en la vuelta de los cuartos de final de la Champions ante el Barcelona.
En consecuencia, la escuadra de Matarazzo tendrá tres días y medio más de descanso que su rival.
Los donostiarras jugarán tanto la jornada 30 como la 31, la 'Jornada Retro', como locales ante Levante y Alavés, respectivamente, y ambos serán el sábado a las 14.00 horas. Todo ello, antes de disputar la final en Sevilla el sábado 18 de abril a las 21.00 horas.
