El anuncio del adiós de Valverde marca inevitablemente las horas previas a una cita que el conjunto bilbaíno encara después de recibir en Montilivi un duro golpe de realidad que ha empujado al vestuario a retomar el mensaje de buscar cuanto antes los 42 puntos que en teoría aseguran la permanencia.
Un discurso lanzado por el presidente, Jon Uriarte, a comienzos de febrero que pareció diluirse tras la serie de victorias en febrero ante los tres últimos clasificados -Levante, Oviedo y Elche- que volvieron a poner a zona europea en el horizonte más cercano.
No obstante la imagen de equipo errático ofrecida en la semifinal de Copa frente a la Real Sociedad repetida en Girona, con el espejismo frente al Barça, han obligado a recalcular la ruta y verbalizar a través delsegundo capitán, Iñigo Lekue, esa meta de sumar cuanto antes los 7 puntos que restarían para los 42.
Un mensaje que tiene que ver más con la realidad que con la falta de ambición a la vista de la escasez de argumentos y poca fiabilidad de un equipo que a pesar de esas sensaciones que desprende dispone de un colchón de nueve puntos respecto al descenso y tiene a dos la octava plaza que podría llevar a Europa.
En cuanto al once Valverde podrá alinear a un equipo titular teóricamente de gala ya únicamente cuenta con las bajas por lesión de Paredes y de Nico Williams. El extremo internacional podría regresar tras el parón de selecciones un mes y medio después de iniciar el nuevo tratamiento para mitigar su pubalgia.
Tampoco estarán Maroan, Egiluz y Prados ni Yeray Álvarez, que se perderá el último partido por la sanción de diez meses que le impuso la UEFA. En cuanto a las altas regresan Unai Gómez, ya restablecido del golpe en la rodilla que sufrió hace dos semanas contra el Barça, y Rego tras cumplir sanción por acumulación de tarjetas.
El Betis del chileno Manuel Pellegrini, mientras, llega eufórico y con el ánimo redoblado a San Mamés, tras su remontada con exhibición el jueves ante el Panathinaikos (4-0) para plantarse en los cuartos de final de la Liga Europa, lo que espera que le sirva para reencontrarse con el triunfo en LaLiga y asentarse en una quinta plaza que podría darle el pase a la 'Champions'.
El conjunto verdiblanco superó ante el griego, que le había ganado una semana antes en Atenas (1-0), un bache de cinco partidos sin ganar y lo hizo con brillantez y con una gran efectividad, tanto en defensa como en ataque, unas virtudes que ahora quiere repetir en Bilbao para evitar distracciones y seguir pujante en la lucha por el quinto puesto.
El objetivo del Betis, quinto con 44 puntos y un colchón de 3 sobre el Celta -también clasificado para los cuartos de la 'Europa League'-, es encontrar la regularidad tras su último triunfo y dejar atrás la incertidumbre que provocó su trayectoria más reciente, con cinco partidos sin ganar antes de derrotar al Panathinaikos.
De ellos, cuatro fueron en LaLiga, con tres empates seguidos en casa ante Rayo (1-1), Sevilla (2-2) y Celta (1-1), y una decepcionante derrota en Getafe (2-0) entre el derbi hispalense y el choque contra los vigueses, lo que desató un estado de dudas que el equipo del barrio de Heliópolis disipó de un plumazo con su goleada en Europa frente a los griegos.
Aun sin dos de sus hombres clave, los lesionados Isco Alarcón y el argentino Giovani Lo Celso -éste podría reaparecer tras el próximo parón liguero, según Pellegrini-, el chileno recupera para la visita al Athletic a uno de sus puntales en la zaga, Diego Llorente, quien se perdió por molestias y por sanción, respectivamente, los partidos ante Celta y Panathinaikos.
Es probable que vuelva al once por Bartra y que el argentino Valentín Gómez juegue en la izquierda en lugar del suizo Ricardo Rodríguez, mientras que el marroquí Amrabat, tras su gran partido en Europa, reaparecería en Liga tras varios meses lesionado y seguiría de titular, junto con la vuelta de Marc Roca; y Álvaro Fidalgo relevaría al internacional Pablo Fornals. Además, repitirían el brasileño Antony, el colombiano Cucho Hernández y el marroquí Abde en el tridente ofensivo.
Athletic Club: Unai Simón; Gorosabel, Vivian, Laporte, Yuri; Ruiz de Galarreta, Jauregizar; Iñaki Williams, Sancet, Berenguer; y Guruzeta.
Betis: Álvaro Valles; Aitor Ruibal, Llorente, Natan, Valentín Gómez; Amrabat, Marc Roca; Antony, Fidalgo o Fornals, Abde; y Cucho Hernández.
Árbitro: Alejandro Muñiz (Comité gallego)
