La Organización de Aficionados Europeos (FSE por sus siglas en inglés) demandó a la FIFA ante la Comisión Europea por los precios “exorbitantes” de las entradas para el Mundial EstadosUnidos/México/Canadá 2026. Además, apuntan contra los procedimientos de compra “opacos y desleales”.
Junto a Euroconsumers, una organización que defiende los intereses de los consumidores, la FSE “ha presentado una denuncia oficial ante la Comisión Europea contra la FIFA” por haber “abusado de su posición de monopolio”, señaló la asociación en un comunicado con relación a los elevados costos de las localidades para la Copa del Mundo.

A mediados de diciembre, la Organización de Aficionados Europeos había exhortado a la FIFA a “iniciar una consulta” para hallar “una solución que respete la tradición, la universalidad y el alcance cultural de la Copa del Mundo”, que será del 11 de junio al 19 de julio en Estados Unidos, México y Canadá.
Las entradas, siete veces más caras que en 2022
La FSE afirma que los precios para la final del 19 de julio en Nueva Jersey (Estados Unidos) están muy por encima de los de la edición anterior (Qatar 2022). Los ticktes más baratos para la definición del torneo están US$ 4.185, según los demandantes, “siete veces más” que para el mismo partido del certamen hace cuatro años.

En comparación, explica, los boletos más baratos para la final de la Eurocopa 2024 costaban 95 euros (unos 100 dólares). “La FIFA ostenta un monopolio en la venta de entradas para el Mundial 2026 y usa ese poder para imponer a los aficionados condiciones que no serían nunca aceptables en el mercado de competencia”, afirma.
“Los propios documentos de candidatura de la FIFA proyectaban un precio medio de entrada de 1.408 dólares, pero esa cifra ha quedado muy atrás”, criticó la FSE. Según la FIFA, fueron puestos a la venta casi siete millones de boletos. Cada aficionado puede comprar un máximo de 4 entradas por partido y un total de 40 para todo el torneo.

