En la rueda de prensa previa al choque, el estratega no ocultó el peso que conlleva dirigir al combinado nacional en una instancia tan crítica: “Todavía soy joven y cargo con todo un país en los hombros. No voy a negar que en los últimos siete meses, escuchar ‘Míster, llévanos al Mundial’ todos los días... la presión es enorme. Pero llevo muchos años acostumbrado, he hecho este trabajo toda mi vida: sin duda es el partido más importante de mi carrera”.
El peso del pasado y la obligación del presente
Italia llega a este compromiso tras haber quedado fuera de las citas de 2018 y 2022, decepciones que aún calan hondo en la afición. Gattuso, consciente de la responsabilidad histórica, prefiere enfocarse en el presente para devolver a Italia al lugar que le corresponde por jerarquía:
“El objetivo es volver a donde hemos estado durante tantos años también como protagonistas. Depende de nosotros. Si salimos al campo y damos la sensación de estar a la altura, todo lo demás será una consecuencia natural. No podemos pedirle nada a nadie, somos los artífices de nuestro propio destino. Se necesita mucha tranquilidad y ser conscientes de que nos enfrentamos a jugadores que tienen garra”.
Al ser consultado sobre las eliminaciones previas, el técnico recordó lo cerca que estuvo el equipo en procesos anteriores, aunque insistió en que el foco debe estar exclusivamente en el rival de turno: “Tengo en la cabeza esos partidos... pero si Jorginho marca el penalti en el Olímpico (ante Suiza, fase clasificación 2021), hubiéramos estado en el Mundial. La suerte es un componente importante en el fútbol, pero al final no vamos al Mundial desde 2014. Pero eso es el pasado, pensamos en Irlanda del Norte”.
Estrategia y respeto al rival
Gattuso hizo especial hincapié en la gestión emocional y táctica que requerirá el duelo del jueves. Según el seleccionador, la clave estará en la capacidad de sufrimiento y la efectividad en los metros finales: “Hay dos partidos: el que se juega con el balón y el que se juega sin él. Debemos sufrir cuando no tenemos el balón; luego, cuando lo tengamos tenemos que velocidad y llegar a sus 20-25 metros con calidad”.
Pese a que Irlanda del Norte cuenta con una plantilla compuesta mayoritariamente por futbolistas de segunda división, el técnico advirtió sobre el peligro de subestimar su espíritu combativo: “Tenemos que estar preparados porque tendremos dificultades. Tenemos que saber defender los balones divididos y salir con garra. Ya no hay partidos fáciles. No se puede subestimar al rival; han llegado hasta aquí porque tienen garra. Cada balón son como si fueran los últimos de su vida y no se puede subestimar esto”.
El camino a Norteamérica 2026
Una derrota supondría el tercer Mundial consecutivo sin Italia, un hecho sin precedentes que se sumaría a las ausencias de 1930, 1958, 2018 y 2022. En caso de lograr la victoria, el equipo de Gattuso deberá disputar una final definitiva ante el ganador del cruce entre Gales o Bosnia Herzegovina para obtener el billete hacia Estados Unidos, México y Canadá.
Fuente: EFE

