El publicista, reconocido periquito, dirigió la entidad blanquiazul en la segunda mitad de 1989 tras la dimisión de Antoni Baró: fue el vigésimo segundo presidente del Espanyol. Además de este cargo, fue directivo del club desde 1975 y durante 17 años.
El Espanyol ha lamentado profundamente su adiós: "Su compromiso, dedicación y amor por nuestros colores han dejado una impronta imborrable en la historia de la entidad. Nuestro más sentido pésame a familiares y amigos. Descanse en paz".
La entidad catalana ha destacado el trabajo de Ferran Martorell a la hora de incorporar leyendas del club, como el portero camerunés Tommy N'Kono o el centrocampista danés John Lauridsen. El expresidente también fue clave en el crecimiento de la cantera del club.
