La tensión comenzó apenas a los cinco minutos del silbatazo inicial, cuando el atacante cruzado Justo Giani sufrió una dura infracción que no fue advertida por el colegiado uruguayo Gustavo Tejera. Al ser interrogado sobre esta omisión y la falta de sanción, Garnero prefirió la prudencia y afirmó que: “Yo creo que se equivocan en todos lados, no me hagas hablar porque después me cobran multa”. Pese a su evidente malestar, el técnico se limitó a señalar el hecho sin profundizar en críticas hacia el juez, añadiendo que: “Ustedes vieron lo que pasó, saquen sus propias conclusiones”.
Más allá de las decisiones externas, el técnico reconoció las carencias futbolísticas de su escuadra. Garnero admitió que les costó generar un volumen de juego que les permitiera encarar el arco rival con claridad y lamentó que la anotación temprana del rival condicionara el desarrollo del duelo. Sobre el tanto de Leandro Paredes al minuto 16, explicó que: “La competencia es muy difícil, cometimos un error y abrimos el partido. No hubo fortuna porque hicimos un rechazo y le cayó justo a (Leandro) Paredes”.
Para el timonel, ese momento fue el punto de inflexión del partido, asegurando que a partir de ahí: “Cambió el juego y Boca jugó de otra manera. Quisimos buscar en el segundo tiempo, pero no tuvimos profundidad para generar situaciones claras y nos hicieron el segundo”.
A pesar de la amargura por ceder unidades en casa, el entrenador intentó mantener una visión equilibrada sobre los fallos propios y el camino que resta en el torneo internacional. Respecto a las fallas puntuales, valoró que: “Obviamente que nadie quiere equivocarse, son oportunidades que deberíamos aprovechar, pero son cosas del fútbol”. Finalmente, Garnero recordó que el camino continental es largo y concluyó que: “La competición recién arranca, si bien la localía es importante en este tipo de torneos, tendremos que ir a sacar puntos de visitante”.
