Wilfred Correa adelantó a los venezolanos al filo del descanso y Arthur Cabral igualó en el arranque de la segunda mitad, en un desangelado estadio Nilton Santos de Río de Janeiro.
En el otro partido de esta jornada, Racing Club se impuso por 1-3 en la cancha del Independiente Petrolero boliviano y es líder en solitario del grupo.
Solo pasará directamente a los octavos de final el primer clasificado. El segundo colocado jugará una eliminatoria previa ante alguno de los terceros de los grupos de la Copa Libertadores.
El partido en Río arrancó a paso de tortuga. Botafogo, campeón de la Libertadores en 2024, siempre tuvo el control. El cuadro albinegro acabó con un 70 % de la posesión, pero faltaron las ocasiones claras.
Matheus Martins, Vitinho y Júnior Santos probaron suerte sin éxito en el primer asalto.
De hecho, lo más cerca que estuvo del gol el Fogão en el primer tiempo fue en un penalti provocado por Martins que el VAR se encargó de anular, rectificando la decisión del árbitro de campo.
Caracas tuvo mejor suerte y armó un contragolpe que derivó en el saque de esquina que culminaría en el tanto de Correa.
El mediapunta venezolano empalmó un rechace en el minuto 43 para llenar de ilusión el banquillo visitante.
Botafogo, dirigido por el portugués Franclim Carvalho, reaccionó nada más volver de las duchas.
Danilo Santos, internacional con la Canarinha, se internó en el área y Arthur Cabral, entrando desde el banquillo, finalizó en el 50 para igualar la contienda.
La remontada parecía un hecho, si bien el conjunto caraqueño aguantó de pie. Los cambios, además, le dieron una vida extra.
Los cariocas repitieron el error del inicio: mucho control y poco asedio al área rival, salvo algún chispazo. Danilo Santos disparó desde fuera del área para una buena atajada de Benítez. Cabral se estrelló con el palo.
El 1-1 lució sin sobresaltos hasta el pitido final para alegría del Caracas y estupefacción del Botafogo.
