Tres de los lesionados fueron llevados en ambulancias al Hospital Escuela de la capital hondureña, donde uno habría fallecido por heridas con arma de fuego, según versiones extraoficiales.
En principio, uno de los árbitros asistentes dijo a los periodistas que el partido, un clásico nacional, había sido suspendido, pero después directivos del Motagua y un oficial de la Policía Nacional indicaron que se jugará una hora después de la prevista.
Según imágenes difundidas por medios locales de prensa, algunos de los protagonistas del enfrentamiento, varios vehículos particulares y al menos dos microbuses, resultaron con sus cristales rotos, algunos por disparos de armas de fuego.
Dos de los vehículos dañados serían del árbitro central, Said Martínez, y de la auxiliar Merlyn Soto.
Las turbas también destruyeron varias vallas metálicas frente a uno de los portones de entrada al Estadio.
La Policía Nacional informó en la víspera que 600 agentes garantizarían la seguridad para el clásico entre Motagua y Olimpia.
