El peor partido de la temporada llegó en el peor escenario posible, el Europa-Park Stadion. El equipo de Claudio Giráldez apenas pisó el área rival, sufrió para encontrar contragolpes decisivos y solo disparó dos veces a la portería rival. A eso se unió la superioridad física del Friburgo. Dos ejemplos lo evidencian: Matthias Ginter ‘secó’ a Borja Iglesias y el suizo Manzambi empequeñeció a Ilaix Moriba en la medular.
El golpe fue tremendo, el más duro de la ‘era Giráldez’. Y lo peor es que, tres días después, el Celta firmó otra pobre actuación en Liga ante el colista Oviedo. La goleada asturiana encendió las luces de alarma en Balaídos, sobre todo por la fragilidad defensiva exhibida desde la ausencia del sueco Carl Starfelt: 12 goles recibidos en 4 partidos.
El celtismo, pese a todo, sueña con una noche histórica, alimentada por el discurso de su entrenador: “Yo creo en la remontada; el que no crea, que no venga a Balaídos”, dijo Giráldez tras el batacazo ante el Oviedo.
El Celta se cita con la historia porque nunca ha remontado una desventaja de tres goles en una eliminatoria europea y solo una en la Copa del Rey. Pero sus aficionados, a la conclusión del último encuentro liguero, le recordaron otras hazañas históricas: la remontada al Aston Villa en Villa Park con goles de Juan Sánchez, Mostovoi y Penev; la goleada (4-0) al Juventus de Carlo Ancelotti y Zinedine Zidane después de caer en Turín; o el inolvidable 7-0 al Benfica.
Giráldez tendrá salirse de su guion habitual para sorprender al Friburgo. Acostumbrado a agitar su once, el joven técnico gallego necesita reforzar su seguridad defensiva -el sueco Starfelt no llega al encuentro- y encontrar soluciones en ataque. Y ahí aparecen dos nombres: Iago Aspas y Matías Vecino. Su experiencia y liderazgo parecen determinantes para soñar con emular al Celta de Berizzo y sacar el billete para la semifinal continental.
El estado físico de Manzambi, decisivo en el partido de ida, centra la atención del Friburgo, que esta tarde no se ejercitará en Balaídos. El centrocampista se lesionó en el último partido ante el Mainz, al que su equipo derrotó con un solitario tanto de Lucas Höler para afianzarse en la octava plaza de la Bundesliga.
En ese encuentro, Fabian Schuster reservó a algunos de sus mejores jugadores para el duelo de Vigo. Los defensas Treu, Lienhart y Makengo y el atacante italiano Grifo jugaron en la segunda parte; el croata Matanovic, el japonés Suzuki y Beste ni saltaron al césped.
Celta: Radu; Rueda, Javi Rodríguez, Marcos Alonso, Carreira; Mingueza, Vecino, Moriba; Aspas, Jutglà y Borja Iglesias.
Friburgo: Atubolu; Treu, Ginter, Lienhart, Makengo; Eggstein, Manzambi; Beste, Suzuki, Grifo; y Matanovic.
