La apuesta que le salió bien al Coventry: regalar abonos si subían a Premier

Imagen sin descripción

Londres (Reino Unido), 24 abr (EFE).- Doug King, dueño del Coventry City, tuvo una idea en mayo de 2023. Con su equipo luchando por ascender a la Premier League, decidió ofrecer un abono de temporada algo más caro que lo habitual, pero con una promesa. Los aficionados que compraran ese abono pagarían el mismo precio durante cinco años, es decir, evitarían subidas, y además recibirían un premio si el equipo ascendiese. La primera temporada en Premier League les saldría gratis.

5000 aficionados de este modesto club inglés aceptaron la propuesta y apenas tres temporadas después cobrarán la apuesta de la mano de Frank Lampard.

La leyenda del Chelsea, en medio de un mar de lágrimas, confirmó el ascenso a la Premier con un empate el pasado fin de semana frente al Blackburn Rovers. Los 'Sky Blues' volvían a la máxima categoría del fútbol inglés 25 años después y después de pasar penurias, descender a League One y League Two y acariciar el ascenso perdido en penaltis en 2023 contra el Luton Town e incluso rozar una final de la FA Cup hace dos años, cuando fueron eliminados por el Manchester United.

La montaña rusa que ha sido ser aficionado del Coventry en los últimos años ha vivido su punto más álgido este año, con un dominio total en la liga y el ascenso logrado con tres jornadas de adelanto.

Y además de Lampard y su reinvención como técnico después de una mala etapa en el Chelsea como interino, la figura clave de esta resurrección es Doug King, el hombre que tuvo la idea de crear un abono 100 libras más caro con la promesa de ascender a la Premier.

Este empresario británico, que hizo su fortuna con el petróleo, compró el 85 % del club en noviembre de 2022, cuando el Coventry, después de subir al Championship tras varios años en League One y uno (2017-2018) en League Two, trataba de asentarse en la segunda división del fútbol inglés.

Meses más tarde se hizo con el control del 100 % del club y en agosto de 2025 dio el golpe definitivo encima de la mesa al comprar el estadio, que desde su inauguración hace veinte años había estado en manos ajenas por los problemas financieros del club y su falta de dinero para comprarlo.

Esto dio como resultado una serie de conflictos por el alquiler del mismo que obligó al equipo a tenerlo que abandonarlo en tres etapas diferentes, jugando en diferentes campos y teniendo que aceptar sanciones deportivas por parte de la English Football League (EFL, por su siglas en inglés) por impagos y problemas con el arrendamiento.

La compra del estadio fue la última inyección de gasolina que necesitaba este grupo, que de la mano de futbolistas como Hadji Wright, autor de 16 goles, Jack Rudoni, que ha generado doce goles y Ephron Mason-Clark, lograron el ascenso en Ewood Park, campo del Blackburn Rovers, ante miles de aficionados visitantes.

Pocas veces se ha visto un apoyo tan masivo de una afición visitante en un campo de Inglaterra. Con capacidad para 30.000 espectadores, unos 7000 eran del Coventry.

"Tienes que sufrir para poder disfrutar de lo bueno" manifestó Lampard el día del ascenso. La leyenda del Chelsea les vio bajar hasta League Two y entiende el sufrimiento y la negatividad de sus aficionados. La comparó incluso con la de West Ham United y Everton, dos casas que conoce muy bien y que han vivido tiempos mejores.

"Es parte de la naturaleza humana y quizás de la cultura británica. Esperar siempre lo peor".

No para esos 5000 aficionados que hace tres años decidieron pagar más por el abono de temporada y que el curso que viene, el primero en medio siglo en Premier League, vivirán 19 partidos gratis de la mejor liga del mundo en su propio estadio.