El fútbol mundial se prepara para un cambio de paradigma en la disciplina. En una reunión clave celebrada en Vancouver, la IFAB (International Football Association Board) dio luz verde a dos enmiendas históricas propuestas por la FIFA. El objetivo es claro: erradicar comportamientos que empañan la integridad del juego y asegurar que el respeto sea el eje central de la próxima cita mundialista.

Tolerancia cero a la discriminación “oculta”
A partir de ahora, los jugadores deberán cuidar no solo sus palabras, sino también sus gestos. La IFAB ha determinado que cualquier futbolista que se cubra la boca durante una confrontación con un oponente para ocultar insultos o comportamientos discriminatorios podrá ser sancionado con tarjeta roja directa.
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Esta medida busca eliminar las “zonas grises” donde los jugadores aprovechaban la imposibilidad de lectura labial para proferir insultos racistas o xenófobos sin ser detectados por las cámaras o el cuerpo arbitral.
El fin de los “abandonos” en señal de protesta
Otra de las grandes novedades reglamentarias apunta directamente contra la rebeldía colectiva ante los fallos arbitrales. El árbitro tendrá la facultad de expulsar a cualquier jugador que abandone el terreno de juego como medida de protesta.
Esta regla no solo afecta a los futbolistas en cancha: la sanción se extenderá a entrenadores o miembros del cuerpo técnico que inciten a sus dirigidos a retirarse del césped. Como medida de disuasión definitiva, se ha establecido que el equipo que provoque la suspensión de un encuentro por estos motivos perderá el partido por incomparecencia (forfeit).

Rumbo al Mundial 2026
Estas modificaciones, que prometen cambiar la dinámica de los enfrentamientos de alta tensión, se implementarán de forma obligatoria en la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La FIFA comenzará a notificar formalmente estas reglas a las 48 selecciones participantes en las próximas semanas, asegurando que todos los protagonistas lleguen al torneo con pleno conocimiento de que el campo de juego ya no permitirá el anonimato detrás de una mano ni el abandono del juego como herramienta de presión.
Fuente: FIFA

