Pep Guardiola volvió a dar una lección de ironía y amor por el fútbol puro en su última comparecencia ante los medios. El entrenador del Manchester City fue consultado sobre por qué el pasado martes, mientras media Europa se paralizaba con el choque de semifinales entre el PSG y el Bayern Múnich, él decidió acudir al modesto estadio del Stockport County para ver un partido de la League One (tercera división) ante el Port Vale.
Con su característico sentido del humor, Guardiola fingió un profundo desprecio por el duelo estelar del continente: “La víspera, miré el calendario, PSG-Bayern Múnich, y me dije: ¡vaya partido asqueroso!”. El técnico no se detuvo ahí y continuó con la broma señalando a sus colegas y jugadores: “Los entrenadores no son buenos, Luis (Enrique) y ’Vinny’ (Kompany). De verdad, de verdad malísimos, ¡unos jugadores de mierda! Así que decidí ir. Estoy enamorado del fútbol inglés y fui a ver al Stockport”.
Fútbol espectáculo y el sofá de casa
Tras las risas iniciales, Pep recuperó el tono serio para aclarar que su pasión por el juego no le permitió perderse el espectáculo. En realidad, confesó que “vi el partido al volver de Stockport” y que, para el choque definitivo en Alemania, “estaré en mi sofá” delante del televisor.
Para Guardiola, el 5-4 vivido en París es la esencia de lo que debe ser este deporte. Siempre defensor del fútbol como un espectáculo donde los equipos no especulan, valoró positivamente el intercambio de golpes pese a los fallos en las áreas. “Eso es el fútbol”, sentenció, a la vez que reconoció el nivel de la otra semifinal entre el Atlético de Madrid y el Arsenal (1-1), definiéndolo como “un buen partido, con un estilo diferente”.
El City, con la mente en la Premier
El conjunto “Citizen”, que levantó la Orejona en 2023 pero cayó eliminado este año en octavos ante el Real Madrid, no tiene tiempo para distracciones. Este sábado afronta una final anticipada ante el Everton en su carrera por alcanzar al Arsenal en la cima de la tabla.
Actualmente, los “Gunners” lideran la clasificación con tres puntos de ventaja sobre el City, aunque el equipo de Guardiola cuenta con un partido menos. En una semana donde la Champions se llevó los focos, Pep dejó claro que, ya sea en un gran estadio europeo o en un campo de la League One, su obsesión por el juego sigue intacta.
Fuente: AFP
