Con este resultado, el club de la cuenca del Ruhr se vuelve inalcanzable: suma 67 puntos, diez más que su perseguidor inmediato, el Hanóver (57), a falta de solo tres jornadas para el cierre. El objetivo está cumplido y el Schalke ya no podrá terminar por debajo del segundo puesto de ascenso directo.
El regreso no fue sencillo para los de Gelsenkirchen. Tras dos temporadas decepcionantes en las que terminaron en el décimo puesto, el equipo encontró la fórmula este año. Desde principios de octubre, se instalaron en el “top 2” de la tabla y no volvieron a abandonar las posiciones de privilegio.
La pieza clave para el empujón final fue el histórico Edin Dzeko. El internacional bosnio llegó en enero para aportar jerarquía y cumplió con creces, registrando 6 goles y 3 asistencias en apenas 8 partidos. Tras superar una lesión en el hombro sufrida con su selección en la repesca mundialista contra Italia, el “Diamante” regresó este sábado para disputar los últimos 20 minutos y ser parte de la ovación final.
El Schalke 04 no es un equipo cualquiera en el mapa europeo. Siete veces campeón de Alemania entre 1934 y 1958, cinco veces ganador de la Copa nacional y campeón de la Copa de la UEFA en 1997, el club representa la identidad de la región industrial del Ruhr junto al Borussia Dortmund.
Con este ascenso, el fútbol alemán recupera a uno de sus protagonistas más emblemáticos y a una de sus aficiones más fieles. A partir de la próxima temporada, la máxima categoría volverá a contar con el misticismo de los Azul Real.
