El modesto LASK de Linz pasa de penúltimo a ganar la Bundesliga de Austria en solo 8 meses

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Viena, 18 may (EFE).- De penúltimo clasificado en otoño a campeón de la Bundesliga de Austria en primavera: el modesto LASK de Linz ha culminado una remontada histórica bajo el mando del ex realista Didi Kühbauer para conquistar su primer título liguero en 61 años.

El Linzer Athletik Sport Klub (LASK) ya había ganado la Copa de Austria hace dos semanas en una final contra el Altach, así que logra un doblete histórico después de vencer por 0-3 al Austria de Viena el domingo.

Los jugadores llegaron desde Viena después de la ceremonia de entrega del trofeo y fueron recibidos por miles de aficionados albinegros en Linz entre cánticos de "doblete" y un ambiente festivo que se prolongó hasta altas horas de esta madrugada.

"Hemos logrado algo utópico. Hoy tenemos permiso para pasarnos, en caso de que nos duela el hígado mañana", dijo un eufórico Kühbauer, que ha conseguido con esta liga su mayor éxito como entrenador.

"Lo que no os bebáis vosotros ya me lo tomaré yo", agregó en unas palabras a los hinchas.

El entrenador, habitualmente reservado con los elogios, dedicó gran parte del mérito a su plantilla.

La magnitud de la hazaña resulta todavía mayor si se tiene en cuenta la situación del equipo hace apenas unos meses.

Kühbauer asumió el cargo el pasado octubre, cuando el LASK era penúltimo y atravesaba una profunda crisis y se temía por su permanencia en primera.

"Es un milagro, estábamos hundidos. No sé qué hizo diferente, simplemente ha sido él, Kühbauer", declaró el capitán Sascha Horvath, que calificó la jornada como "el día más hermoso" de su carrera.

Además de Horvath, que juega de centrocampista, otra de las figuras del equipo es el delantero internacional austríaco Sasa Kalajdzic que, cedido por el Wolverhampton, ha sido la indiscutible referencia en ataque.

"Venir aquí fue lo mejor para mí, es increíble lo que hemos conseguido", dijo Kalajdzic.

La pizarra de Kühbauer es responsable de buena parte del éxito de un equipo construido desde la solidez defensiva, donde destaca el central internacional panameño Andrés Andrade.

Este éxito deportivo abre ahora la puerta a importantes ingresos económicos por la clasificación del equipo para competiciones europeas.

El campeón austríaco accederá al 'play-off' de la Liga de Campeones y, en caso de no alcanzar la máxima competición continental, tendrá asegurada la fase de grupos de la Liga Europa.

"Lo importante es que ahora tenemos una cierta seguridad para planificar. El objetivo es, naturalmente, la Liga de Campeones", dijo Kühbauer sobre la próxima temporada.