El atacante argentino Paulo Dybala fue decisivo. Les regaló dos goles a sus compañeros, pero también el éxito de jugar la máxima competición continental a su equipo, del que se irá este verano.
Lea más: Milan consuma su peor pesadilla ante el Cagliari y se queda sin Champions
No fue un triunfo fácil para el bloque de Gian Piero Gasperini, que dependía de sí mismo para alcanzar la clasificación para la máxima competición continental, pero que surcó por el 0-0 ante las paradas rivales hasta el 56, cuando ya había sido expulsado Valentini en los locales, por doble amarilla, y cuando encontró un penalti a su favor.
El lanzamiento de Malen lo paró Montipo, pero su rechace, que cayó en Paulo Dybala, terminó en la red, con el pase del argentino y el remate del propio Malen para sellar el quinto triunfo seguido, concluido con el 0-2 de el Shaarawy, a pase de tacón de Dybala.
