Con este resultado, los blanquiazules se aseguran un boleto para las semifinales del play-off de ascenso a la Primera División, donde se verán las caras contra la UD Las Palmas en una eliminatoria de alto voltaje.
La cruz de la moneda la vivió el Zaragoza. Ya descendido matemáticamente a la Primera RFEF desde la semana pasada, el cuadro maño se despidió del fútbol profesional ante una afición rota y muy enfadada que descargó su indignación con una sonora pitada hacia el palco presidencial.
Monólogo blanquiazul y el olfato goleador de Chupe
Arropado por una ruidosa marea de aficionados andaluces que viajaron para alentar al equipo, el Málaga se adueñó por completo del balón desde el pitazo inicial. Aunque el Zaragoza intentó defender su orgullo con el arquero Adrián Rodríguez sosteniendo el cero en los primeros minutos ante los avisos de Carlos Dotor y David Larrubia, la resistencia local no duró demasiado.
El gol maduraba en La Romareda ante un rival desahuciado que ni la olía. Tras varias ocasiones claras desperdiciadas por Joaquín y el propio Chupe, la justicia llegó al marcador en el minuto 34. Larrubia se inventó una gran jugada individual que terminó en un remate mordido; el portero dejó el rebote corto y Chupe, con alma de ‘9’, la empujó a placer para firmar el 0-1.
Sentencia desde el punto de penalti con suspenso de VAR
En el complemento, el técnico local David Navarro movió el banco e ingresó al arquero Manuel Obón, pero el guion del encuentro no cambió ni un ápice. El Málaga mantuvo el control absoluto y siguió rondando el área rival con peligro.
La estocada definitiva llegó en el minuto 73. El atacante Niño encaró con velocidad, pisó el área y cayó tras un forcejeo con Yussif Saidu. Tras consultar la pantalla del VAR, el colegiado Daniel Palencia no dudó y pitó la pena máxima. Chupe asumió la responsabilidad con total frialdad y engañó al portero para sellar su doblete y el 0-2 definitivo.
El último cuarto de hora fue un trámite intrascendente que solo sirvió para consumir el reloj. Con el pitido final, el Málaga desató la fiesta por la reconquista de su derecho a soñar con la máxima categoría, mientras que el Zaragoza consumó un amargo e histórico adiós al fútbol profesional.
Cruce confirmado: La hoja de ruta hacia Primera
El sueño del ascenso arranca ahora para los de Juan Funes. El Málaga se medirá a la UD Las Palmas en una de las semifinales del play-off. Al haber amarrado la cuarta posición, el conjunto malaguista contará con un factor clave a su favor: jugará el partido de vuelta en La Rosaleda, que promete ser una auténtica caldera.
