El PSG desata la locura en París en una jornada de gloria y máxima tensión

PARIS (France), 31/05/2026.- Paris Saint-Germain head coach Luis Enrique (2-L), president Nasser Al-Khelaifi (C-R) and PSG captain Marquinhos (C) carrying the trophy arrive at Elysee Palace prior to a reception ceremony with the French president in Paris, France, 31 May 2026. Paris Saint-Germain won the UEFA Champions League for the second time after beating Arsenal FC on 30 May 2026 in the final in Budapest. (Liga de Campeones, Francia) EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON
PARIS (France), 31/05/2026.- Paris Saint-Germain head coach Luis Enrique (2-L), president Nasser Al-Khelaifi (C-R) and PSG captain Marquinhos (C) carrying the trophy arrive at Elysee Palace prior to a reception ceremony with the French president in Paris, France, 31 May 2026. Paris Saint-Germain won the UEFA Champions League for the second time after beating Arsenal FC on 30 May 2026 in the final in Budapest. (Liga de Campeones, Francia) EFE/EPA/CHRISTOPHE PETIT TESSON CHRISTOPHE PETIT TESSON

El París Saint-Germain ya es el dueño absoluto de Europa. Tras coronarse campeones de la Champions League por segunda temporada consecutiva el pasado sábado, los jugadores fueron recibidos este domingo como auténticos héroes en una capital francesa que se debate entre la euforia total y un blindaje policial.

La otra cara de la moneda se vivió durante la madrugada. Tras el agónico triunfo en la tanda de penales (4-3 tras empatar 1-1) ante el Arsenal, la fiesta se vio empañada por graves incidentes violentos que encendieron las alarmas en todo el país.

El regreso de los héroes y el baño de masas en la Torre Eiffel

A las 14:30 GMT, el avión procedente de Budapest tomó tierra en el aeropuerto Charles de Gaulle. El capitán Marquinhos y el presidente Nasser Al-Khelaifi lideraron la expedición portando con orgullo “La Orejona”.

Desde allí, escoltados por un impresionante despliegue policial, la plantilla se dirigió al Campo de Marte. Al pie de la emblemática Torre Eiffel, más de 80.000 aficionados estallaron en júbilo cuando los jugadores subieron al escenario uno a uno.

Uno de los momentos cumbres de la tarde lo protagonizó el Balón de Oro Ousmane Dembélé, quien desató la locura al fijar el próximo objetivo del club: “Gracias a todos por vuestro apoyo. Una vez está bien, dos es mejor. El año que viene, a por la tercera” , dijo micrófono en mano.

Dembélé, elegido MVP de la Champions el año pasado, cedió el trono en esta edición a su compañero Khvicha Kvaratskhelia, designado este domingo como el mejor jugador del torneo. Sin embargo, el ambiente de fiesta también dejó espacio para la prudencia. Consciente de los disturbios de la noche anterior, el presidente de la entidad lanzó un mensaje contundente: “Por favor, celebrad hoy con tranquilidad. Hay que proteger nuestra ciudad” , pidió por su parte el presidente Nasser Al Khelaifi.

La noche más larga: Disturbios en quince ciudades y tormenta política

El llamado a la calma del presidente del PSG no fue casual. La noche del sábado dejó un balance preocupante: 780 personas detenidas (un 32% más que el año pasado) y enfrentamientos directos con las fuerzas de seguridad.

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, lamentó que 57 policías resultaran heridos en una quincena de ciudades. Localidades como Rennes, Estrasburgo, Clermont-Ferrand y Grenoble sufrieron saqueos generalizados, a pesar de la movilización de 22.000 agentes en todo el territorio (8.000 de ellos desplegados en París).

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El paisaje del domingo por la mañana reflejaba la dureza de los disturbios: coches e inmuebles incendiados, contenedores destrozados y escaparates reventados. En total se registraron 219 heridos en todo el país (8 de ellos graves) y se cobró la vida de un motorista tras un accidente de tráfico en la autopista periférica de la capital.

Macron recibe al campeón en el Elíseo con mano dura contra los violentos

Tras el baño de masas frente a la Torre Eiffel, la delegación del PSG se trasladó al Palacio del Elíseo. Allí esperada el presidente de la República, Emmanuel Macron, quien felicitó al equipo pero condenó enérgicamente los destrozos urbanos, calificándolos de “incalificables” e “inaceptables”. “Eso no es el fútbol, no es el deporte, no es lo que amamos. Seremos implacables con los que hemos atrapado. No queremos ver más eso, estamos hartos” , declaró el jefe de Estado, que afirmó también que el PSG era “un inmenso orgullo para el país” .

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Las consecuencias de la pasada madrugada ya han desatado una auténtica tormenta política en Francia, abriendo un tenso debate institucional sobre la eficacia del dispositivo de seguridad.

La voz de la afición: Del Elíseo al fin de fiesta en el Parque de los Príncipes

Pese a los altercados, el sentimiento mayoritario en las calles parisinas seguía siendo de orgullo y felicidad desbordante por el hito deportivo. “Seguimos con la euforia de ayer y queremos seguir con la fiesta” , decía Abou, de 25 años, que considera la victoria del sábado “todavía más bonita que la de hace un año” en la final ganada al Inter de Milán (5-0).

Muchos aficionados no dudaron en recorrer cientos de kilómetros para dar las gracias a la plantilla y, en especial, a su director de orquesta: “He venido aquí para darles las gracias. Tienen un entrenador ejemplar, Luis Enrique. Si la sociedad fuera como ese entrenador, sería maravilloso” , decía Franck, presente en el Campo de Marte junto a su hijo Josua y la hija de un amigo, después de viajar 450 kilómetros desde cerca de la frontera suiza para vivir este momento.

Tras la cumbre institucional con Macron, el broche de oro a este fin de semana histórico estaba reservado para su templo: el estadio del Parque de los Príncipes, donde la afición cerrará los festejos junto a los bicampeones de Europa.