Imágenes difundidas en redes sociales revelaron a un agente estadounidense sometiendo a un minucioso registro sobre la pista del aeropuerto de San Antonio (Texas) a Pathé Ciss, jugador del Rayo Vallecano e internacional con Senegal, nada más bajar del avión que trasladó a la selección a Estados Unidos, mientras el resto de componentes esperaban su turno.
Aunque los futbolistas deben someterse a los controles de Inmigración, no es habitual que este tipo de registros de seguridad tengan lugar sobre la pista.
La selección de Uzbekistán protagonizó el lunes una situación similar cuando sus integrantes descendieron del autocar antes de disputar un amistoso a puerta cerrada contra Países Bajos en Nueva York.
Los agentes de seguridad cachearon uno por uno a los miembros de la expedición uzbeka y les obligaron a dejar sus pertenencias en un lugar aislado para que los perros policía pudieran rastrearlas, antes de permitirles acceder al estadio.
"Me dijeron que eran las reglas, pero al final el control fue solo para nosotros", dijo a los medios el seleccionador de Uzbekistán, el exfutbolista Fabio Cannavaro, tras el incidente.
No es la primera controversia de este tipo que el Mundial deja en las semanas previas a su inicio.
Las autoridades federales de inmigración prohibieron el pasado sábado la entrada a Estados Unidos a un arbitro de fútbol procedente de Somalia que iba a participar en el torneo de selecciones.
El árbitro Omar Abdulkadir Artan, elegido árbitro masculino del año 2025 por la Confederación Africana de Fútbol (CAF), fue "declarado inadmisible debido a problemas en el proceso de verificación de antecedentes y se le denegó la entrada", según un portavoz del Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en ingles).
Este episodio generó la reacción negativa del Gobierno de Somalia, que tachó este martes de "lamentable" la prohibición de entrada al que debía ser el primer somalí en arbitrar un partido en la historia del Mundial y exigió una explicación a Washington y la FIFA.
