"Se hicieron muy mal las cosas, si estaba hinchado y no se lo lleva a un hospital está mal. Si está hinchado, denle un diurético. Por la experiencia de haber cuidado a mis padres, cada vez que tenían ese problema le dábamos un diurético o los llevábamos a la clínica de nuevo", declaró Stinfale.
Maradona murió el 25 de noviembre de 2020 a causa de un "edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada", según indicó la autopsia, mientras se recuperaba de una cirugía en la cabeza en una casa a las afueras de Buenos Aires.
Durante el juicio, numerosos testigos afirmaron haber visto al 'Diez' "muy hinchado" y se mostraron los mensajes en los que se le advierte a Leopoldo Luque, médico de cabecera de Maradona, sobre esta situación.
Stinfale ofreció además detalles sobre la intervención quirúrgica a la que el astro fue sometido el 3 de noviembre en la Clínica Olivos de Buenos Aires por un hematoma subdural en la cabeza, y sobre la reunión en la que se acordó entre médicos, familiares y otros allegados cómo continuar el tratamiento.
Según lo que recordó el testigo sobre aquella reunión, la empresa de medicina privada Swiss Medical "iba a dar apoyo logístico" durante la atención domiciliaria acordada.
El testimonio de Stinfale sigue al de Nancy Forlini, coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical y acusada en el juicio, que declaró el martes y rechazó las acusaciones en su contra y contra la empresa en torno a las fallas en el tratamiento domiciliario recibido por Maradona en sus últimas dos semanas de vida.
El papel de Swiss Medical ha sido objeto de debate central durante las últimas audiencias del juicio, en las que se presentaron pruebas de requerimientos médicos que la empresa no cumplió.
Además de Luque y Forlini, son juzgados en este proceso la psiquiatra Agustina Cosachov, el coordinador de enfermeros Mariano Perroni, el psicólogo Carlos Díaz, el médico Pedro Di Spagna y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.
