Pese a una tormenta eléctrica que nubló la tarde en la capital estadounidense, decenas de personas se dieron cita en la explanada nacional de la capital, para acudir al 'fan fest' y observar el encuentro entre la selección estadounidense y la paraguaya, en el arranque de las acciones del grupo D de la Copa Mundial.
La entrada y el filtro de seguridad al evento se tornó caótico, cuando decenas de personas entre hispanos, familias, y algunos paraguayos tuvieron dificultades para ingresar a la gramilla y observar el juego en una pantalla gigante a menos diez minutos de arrancar el juego.
Pese a la aglomeración de decenas de personas, el evento se vio opacado por el pesaje previo al combate entre el hispano-georgiano Ilia Tupuria, y el estadounidense Justin Gaethje, frente al memorial de Lincoln, previo al combate en la Casa Blanca del domingo para celebrar el cumpleaños 80 de Trump.
Más de 500 personas se dieron cita para el pesaje y poder escuchar el careo previo entre las figuras de las artes marciales mixtas.
Mientras tanto, algunos de los bares deportivos de la ciudad estuvieron abarrotados para observar el juego, en el que Estados Unidos, sorprendió, al superar con facilidad a los paraguayos.
La mayoría de asistentes en uno de los bares más populares de la avenida Pensilvania, que sirve de peña oficial del Real Madrid en la capital estadounidense, eran de origen hispano, acompañados por estadounidenses que portaban camisetas de equipos de otros deportes como los Nationals de la liga de béisbol o de los Wizards de la NBA.
En redes sociales, distintos medios criticaron el estadio de Los Ángeles, ubicado en el barrio de Inglewood, por no haberse llenado en su totalidad para el debut de uno de los tres anfitriones de la copa que se comparte con México y Canadá.
La transmisión del juego mostró en reiteradas ocasiones a distintas celebridades que asistieron al duelo, entre ellas el magnate tecnológico Bill Gates y la artista Kathy Perry junto a su pareja, el ex primer ministro canadiense, Justin Trudeu.
En los últimos minutos de juego, las cámaras enfocaron en el palco del estadio al presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al lado del secretario de Estado, Marco Rubio, quien fungió, con perfil bajo, como representante de la Administración Trump para el compromiso, luego de que Trump decidiera no asistir al juego en California, uno de los estados demócratas más criticados por el mandatario.
Tanto Infantino como Rubio siguieron el partido junto al presidente de Paraguay, Santiago Peña, que asistió al partido inaugural en Los Ángeles.
Estados Unidos logró su primera victoria en el Mundial y disputará sus siguientes juegos contra Australia y Turquía en busca de concretar su acceso a la etapa de dieciseisavos de final, en el primer mundial que organizan desde la edición de 1994.
