Debutó con Cabo Verde en agosto de 2010. Tenía 20 años. Cuando jugó su primer partido, su selección nunca había participado en una Copa del Mundo. Ni siquiera se había acercado. Cabo Verde formaba parte de una de tantas historias periféricas del fútbol africano, históricamente dominado por equipos como Egipto, Marruecos, Camerún o Nigeria.
Casi dos décadas después, Ryan Mendes sigue ahí. Ha visto pasar seleccionadores, generaciones y fases de clasificación fallidas. Ha vivido el crecimiento de Cabo Verde desde la sorpresa de la Copa de África de 2013 hasta la histórica clasificación para el Mundial de 2026. Mientras compañeros se retiraban y otros aparecían, él permaneció junto a otros incombustibles pero no tan longevos como el portero Vozinha o el defensor Stopira.
Eso convierte a Ryan Mendes en algo más que el capitán y en el máximo goleador histórico de Cabo Verde. Es el único jugador de la plantilla que ha viajado hasta Estados Unidos que puede contar toda la historia moderna de la selección desde dentro.
Además, es natural de Cabo Verde, algo que hasta casi parece extraño en el equipo que dirige Bubista. De los 26 seleccionados, 13 han nacido fuera del país africano. La labor de captación de talento externo de la Federación de Cabo Verde para atraer a hijos de inmigrantes funcionó y trajo réditos deportivos. Mendes, no fue uno de ellos.
La imagen es poderosa: un niño nacido en Fogo que debutó con la selección de Cabo Verde cuando ni siquiera había soñado seriamente con un Mundial y que, casi dos décadas después, escuchará el himno de su país en Estados Unidos antes de su estreno en una Copa del Mundo frente a España.
"Honestamente, todavía no puedo creer lo que hemos conseguido. Cuando era pequeño soñaba con el Brasil de Ronaldo y con las grandes selecciones. Yo soñaba con estar allí algún día", dijo después de conseguir la clasificación para el Mundial a finales del mes de octubre.
Apenas unos meses después de aquellas palabras, podrá cumplir su sueño más deseado. Ryan Mendes, el atacante que ahora juega en el Igdir de la Segunda División de Turquía, será la punta de lanza del combinado dirigido por Bubista.
Su lista histórica de clubes es larga (Le Havre, Lille, Nottingham Forest, Kayserispor, Sharjah, Al-Nasr, Karagümrük y Kocaelispor), pero ningún destino tuvo para Ryan Mendes el significado de la cita que le espera este lunes frente a España. Dieciséis años después de su debut con Cabo Verde, el niño nacido en Fogo que soñaba con los Mundiales, dejará de imaginarlos para empezar a jugarlos.
