El furor por los cromos del Mundial desborda a Panini, vacía los quioscos y llena plazas

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Barcelona, 14 jun (EFE).- "Ha sido un 'boom' que nos ha sorprendido a todos", admite el director general de Panini España, Lluís Torrent, al hablar del éxito de la colección de cromos del Mundial, un furor que ha superado su capacidad de producción, ha agotado existencias en los quioscos y ha llenado plazas para cambiar las estampas.

Cada domingo desde que salió esta colección, a principios de mayo, los aledaños del mercado de Sant Antoni de Barcelona (España) se abarrotan de cientos de personas de todas las edades para intercambiar cromos de esta colección, más larga y cara que nunca: 980 estampas y 1,5 euros el sobre de siete.

Pero ni la longitud ni el precio son el principal problema para los coleccionistas, sino la falta de existencias en quioscos y tiendas, que cuando reciben nuevas remesas las agotan en cuestión de horas.

En declaraciones a EFE, Torrent ha reconocido que el éxito de la colección les ha cogido "un poco a contrapié" y ha superado sus expectativas y capacidad de producción: "A pesar de trabajar las 24 horas del día, las máquinas dan lo que dan".

"Nos ha causado muchísimas roturas de stock en los puntos de venta. Hay bastantes quejas, que lamentamos. Pedimos que comprendan que ha habido un exceso de peticiones que nos ha llevado a esta situación", ha indicado el directivo de la compañía, que ha garantizado que a partir de la semana que viene podrán cubrir toda la demanda.

Torrent ha remarcado que el furor por esta colección ha llegado a la mayoría de los 130 países donde la empresa distribuye cromos: "El éxito es apabullante, no solo aquí, también en Portugal, Brasil, Chile o México".

Otra derivada de esta fiebre es el intercambio de cromos en plazas, una tradición que sigue más viva que nunca, o por internet, aunque Torrent avisa de los "espabilados" que falsifican estampas, una piratería que la compañía persigue.

"Tenemos un grupo de abogados y de detectives que siguen este tema y más de uno ha acabado en los tribunales", ha indicado Torrents, que pese a todo reconoce que las falsificaciones son un síntoma de que "hay mucho interés" por estos cromos.

La escasez de cromos -y también de álbumes- ha sido tal que algunos quiosqueros de barrio han optado incluso por poner un límite de sobres por persona, con la esperanza de que así se repartirían más equitativamente entre los niños. Otros vendedores, menos benevolentes, han aprovechado para subir el precio del sobre hasta los dos euros.

A medida que se acercaba el inicio del Mundial y crecía el furor por la colección, la demanda ha incrementado y las remesas han ido menguando, ha explicado a EFE Marc Viciano, trabajador de un quiosco del centro de Barcelona, que señala que las últimas semanas han sido "caóticas".

"Pedimos seis o siete cajas y nos llegan dos o tres. Llegan a las ocho de la mañana y a las nueve ya se han agotado todos. Vuelan", ha agregado.

Aunque en un inicio las comandas llegaban diariamente, últimamente solo recibe los lunes y los viernes.

"Está siendo una locura", confirma Adriana, otra quiosquera, que lamenta que ha habido semanas en las que no le ha llegado nada y que cuando reciben se agotan en cuestión de minutos: "Hay gente que compra cajas enteras de 50 cromos, que cuestan 75 euros, porque no saben cuándo volveremos a tener".

La escasez de cromos ha obligado a los compradores a peregrinar varias veces por semana a los quioscos, la mayoría de veces con poca fortuna, explica a EFE Xavi, cuyos hijos hacen la colección.

Ante la falta de existencias para atender la elevada demanda, la maniobra decisiva para lograr cromos ha sido presentarse en los quioscos a primera hora de la mañana -incluso a las 8:30 horas- y aprovechar ese momento para hacer acopio de bastantes paquetes.