En conferencia de prensa, Aguirre calificó de lógico que los jugadores debutantes en la Copa del Mundo estuvieran nerviosos y por momentos desconcentrados en el encuentro inaugural, en el que vencieron por 2-0 a los sudafricanos.
"Es normal en los que están en un Mundial en casa. Lo que he hecho es hablar con ellos, felicitarlos y decirles que ya empezó el Mundial, que ya no puedo permitir que de repente un jugador, por el escenario, no pueda dar un pase en tres o cuatro metros como sucedió ese día", explicó.
México se medirá este jueves a Corea en un partido entre los dos líderes del Grupo A del Mundial.
Aguirre aseguró que enfrentará el duelo de mañana con pies de plomo e intentando no pensar en qué pasará si gana o no.
"No hemos hablado de eso, soy malo para imaginarme cosas; prefiero ir con pies firmes; estar los 90 minutos intentando imponer nuestro estilo forma de juego, nuestro estilo y meter más goles que el rival. A partir de ahí, veremos qué sucede", expresó.
El entrenador agregó que tras analizar el primer partido de Corea y con la experiencia del encuentro amistoso de septiembre del año pasado, México debe estar atento en la marca y controlar la velocidad de los jugadores rivales.
"Hay que cuidar mucho las transiciones ofensivas del rival, la vigilancia. Cuando estamos atacando, si hay dos coreanos, que haya tres mexicanos, o por lo menos dos que vayan mano a mano, cosa que de repente a veces se nos olvida, la marca, el ataque", puntualizó.
