"Es impresionante, yo creo que alcanzó el nivel de ver los partidos de la selección sin nervios", dijo Pizzi a EFE Pizzi, en su visita a Santiago para conmemorar los 10 años cumplidos este 26 de junio del título de la Copa América Centenario, que ganó con Chile en 2016.
"Uno ve jugar a la selección argentina y no está nervioso, no tiene esa ansiedad de querer meter un gol, de querer ganar el partido porque el 95% de las veces ocurre lo que uno quiere que ocurra", añadió.
El técnico, de 58 años, dirigió a La Roja en el torneo disputado hace una década en Estados Unidos y la condujo a la conquista del segundo título consecutivo de la Copa América.
En esa ocasión, la Roja derrotó, precisamente,a Argentina en la final, y fue agasajado junto a varios jugadores de aquel plantel por la Federación Chilena de Fútbol.
"El hecho de que en la selección de enfrente estuviera el mejor jugador de la historia y alguno de los mejores jugadores del mundo magnificó lo que se consiguió con la selección en esa final", dijo en referencia a Lionel Messi.
Aquel éxito deportivo terminó bautizando a la llamada 'Generación Dorada' de Chile con jugadores como el portero Claudio Bravo, los mediocampistas Arturo Vidal, Matías Fernández o el delantero Alexis Sánchez, entre otros.
Ese partido resultó trascendental también porque fue la tercera final consecutiva que Messi perdía, tras caer en el Mundial Brasil 2014 ante Alemania y en la Copa América 2015, igualmente ante La Roja en Santiago, y que provocó un anuncio de retiro del capitán de la Albiceleste, del que luego se retractó.
"Soy argentino y para mí no fue el rival que hubiese elegido para jugar una final y que me toque ganarlo. Cuando uno toma decisiones como la de entrenar en representación a otro país, corre el riesgo de que sucedan este tipo de situaciones. Yo asumí esa responsabilidad y traté de cumplirla al pie de la letra, pero eso no deja de ser una situación que hubiese pretendido evitar", confesó a EFE.
Consultado por el resto de la prensa local sobre su sentir de aquel título, Pizzi señaló que "a nivel profesional, es el logro más importante de mi carrera. Uno disfruta cuando se cumple un nuevo aniversario. En este caso, al ser 10 años, uno lo puede disfrutar más".
El DT se encuentra en un periodo de descanso, luego de haber dirigido a los equipos argentinos San Lorenzo, Racing, y el Al-Wasl de Emiratos Árabes, además de las selecciones de Arabia Saudita, Bahrein y Kuwait, tras su exitoso paso por La Roja.
El entrenador, que también dirigió al Valencia español, recordó que el inicio de aquella Copa América fue complejo, tras haber debutado con una derrota ante la Albiceleste en la fase de grupos de este torneo, y luego de llegar al cargo en sustitución del también argentino Jorge Sampaoli, que había salido campeón el año anterior.
"Fue duro. Con mucha desconfianza de parte de los medios en general porque no podíamos obtener resultados. Era comprensible que se generen dudas, sobre todo después de haber vivido un proceso exitoso previo al que me tocó dirigir a mí", analizó.
Y consideró que el histórico resultado de cuartos de final ante México por 7-0 fue el punto de inflexión.
"A partir de ahí uno dijo: 'esto era a lo que queríamos llegar'. Por más que después sea menos, porque siempre iba a ser menos que lo que pudimos ofrecer en ese partido, esto es lo que queremos ofrecer. Se dieron los partidos sucesivos y pudimos conseguir el título", explicó.
Tras aquel logro, Chile no ha logrado volver a clasificar a una Copa del Mundo, siendo el actual torneo, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, su tercera ausencia consecutiva.
"Todo indicaba que detrás de esta camada de jugadores, que si bien iba a ser irrepetible —y de hecho fue irrepetible—, iba a quedar una preparación como para tener opciones de participar en la Copa Mundial siguiente. Lo único que queda es confiar en que el futuro vuelva a estar; Chile lo merece", cerró.
