El futbolista volvió al hotel de concentración del campo base de la selección española para la primera fase del Mundial andando como un turista más en la ciudad estadounidense, a pesar de ser una de las grandes estrellas del torneo, con su cara copando anuncios en varias ciudades. Aunque, eso sí, lo hizo acompañado por un personal de la seguridad privada de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF).
Además, cuando se acercaba a la puerta del hotel, donde aguardaron, sin éxito, aficionados para hacerse fotos y conseguir firmas de los jugadores, la seguridad se reforzó para la llegada de Lamine Yamal.
Un día libre que otros futbolistas, como Unai Simón y David Raya, aprovecharon para jugar al golf. Ambos volvieron al hotel con palos de golf, un deporte con calado en la concentración para desconectar.
