El cierre de la primera fase del Mundial de Norteamérica 2026 ha confirmado los pronósticos más optimistas: las grandes deidades del fútbol mundial han acudido a la cita sin reservarse un solo gramo de energía.
Lea más: El Mundial de la desmesura tritura todos los récords históricos en su fase de grupos
Lejos de la especulación táctica de otros torneos, la ronda de grupos ha desatado una encarnizada y hermosa batalla por el gol en la que la eficacia y la determinación han impuesto su ley. En este escenario de ensueño en Norteamérica, donde solo la baja forma de Lamine Yamal ha empañado la fiesta de los elegidos, Leo Messi ha vuelto a erigirse como el monarca absoluto por encima del resto.
El rey indiscutible de las Copas del Mundo
A pesar de las dudas que generaba su ritmo competitivo tras cuatro años en una liga de menor exigencia que la europea, el capitán de Argentina, Lionel Messi ha disipado cualquier debate a base de registros históricos. Tres partidos le han bastado para reclamar la corona. Con un triplete colosal en su debut ante Argelia, un doblete frente a Austria y un magistral libre directo en los escasos treinta minutos que disputó contra Jordania, Messi se ha alzado como el máximo artillero del torneo con seis dianas.

El impacto de estos goles va mucho más allá del presente: el rosarino ya acumula 19 tantos en citas mundialistas tras haber visto puerta en cinco ediciones distintas —Alemania 2006, Brasil 2014, Rusia 2018, Qatar 2022 y la actual de 2026—, pulverizando de manera definitiva el histórico récord de 16 goles que ostentaba el alemán Miroslav Klose.
Cristiano Ronaldo y un hito para la eternidad
En un plano distinto, pero igualmente legendario, camina Cristiano Ronaldo. El luso, tras un arranque gris bajo sospecha en el que su selección tropezó ante la RD Congo, se reactivó con un doblete en la goleada de Portugal sobre Uzbekistán.

A sus 41 años, el capitán portugués ha devorado un registro sin precedentes al convertirse en el primer futbolista de la historia en marcar en seis Mundiales diferentes, elevando su cuenta histórica a diez tantos y consolidándose como el segundo goleador más veterano de la competición, solo por detrás del camerunés Roger Milla.
El bando francés mete miedo con Mbappé y Dembélé
Por detrás del trono de Messi, una jauría de estrellas emergentes y consolidadas amenaza su liderato con cuatro goles cada una. Kylian Mbappé cumple con las expectativas y ha liderado el pleno de victorias de Francia con sendos dobletes ante Senegal e Irak. Sin embargo, el protagonismo galo en la última jornada se lo arrebató un desatado Ousmane Dembélé, quien firmó un triplete en la primera parte ante Noruega.

Pese a la exhibición de su compañero, Mbappé sigue la estela histórica: ya ha dado caza a los 16 goles de Klose en apenas tres fases finales y se sitúa a solo tres dianas del récord absoluto de Messi.
Haaland, Vinicius y Kane completan el olimpo del gol
La voracidad goleadora de esta Copa del Mundo la completan Erling Haaland, Vinicius y Harry Kane. El delantero noruego, a pesar de ser suplente ante Francia, rentabilizó el debut de su país con dos dobletes ante Irak y Senegal para sumar cuatro tantos.

Por su parte, Vinicius se ha convertido en el auténtico faro de un Brasil gris, sosteniendo a la ‘Canarinha’ con dianas decisivas ante Marruecos, Haití y un doblete frente a Escocia. Finalmente, el inglés Harry Kane no se ha quedado atrás en la excelencia y presentó sus credenciales firmando un doblete ante Croacia y un tanto definitivo frente a Panamá, sumándose a una lista de elegidos que promete una fase eliminatoria de pura dinamita.

