La memoria del éxito, el aviso del presente

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Redacción deportes, 3 jul (EFE).- La remontada del pasado miércoles contra Senegal devolvió a Bélgica al pasado, a la épica victoria por 3-2 contra Japón en Rusia 2018, cuando posteriormente fue tercera del mundo, en contraposición con su presente, lejos del nivel que tenía entonces y advertida por todo su recorrido hasta los octavos de final del Mundial 2026.

La victoria tan épica, entre la apoteosis de una clasificación completamente inesperada cuando atravesó el minuto 80 con una derrota parcial por 0-2, disimuló todos los problemas que evidencia Bélgica en cada uno de sus lances de este verano en Estados Unidos, Canadá y México 2026, por más que la goleada por 1-5 a Nueva Zelanda fuera un triunfo rotundo… Y artificial, por la debilidad de su oponente.

Los empates con Egipto (1-1) e Irán (0-0) fueron más fieles al retrato real del conjunto belga, que no ha perdido ninguno de sus últimos 17 partidos bajo el mando de Rudi García, pero al que le falta mucho para rememorar a aquel equipo que, por ejemplo, alcanzó las semifinales hace ocho años en Rusia 2018 con una remontada similar al pasado miércoles, entonces 3-2 con Japón y en octavos.

Las propias redes sociales de los ‘Diablos Rojos’ insistieron en el paralelismo. Si en este Mundial, en apenas tres minutos, del 86 al 89, fue capaz de equilibrar un 0-2 ante Senegal por medio de Romelu Lukaku, completamente necesario en este equipo, y Youri Tielemans, que después marcó de penalti el 3-2 en la prórroga, en los octavos de final de Rusia 2018 logró algo parecido.

El 2 de julio de 2018 también bordeó la eliminación, pero reaccionó antes. Dos goles de Japón lo pusieron contra las cuerdas. Superada la hora de encuentro, la derrota esa visible por 0-2. En el 69, Jan Vertonghen hizo el 1-2, en el 74 Marouna Fellaini anotó el 2-2 y, en el 94, Nacer Chadli estableció el 3-2.

Bélgica, después, eliminó a Brasil (1-2) en cuartos y fue doblegada por 1-0 por Francia en la semifinal. En el duelo por el tercer puesto, se impuso por 2-0 a Inglaterra.

La mejor clasificación histórica en un Mundial de Bélgica, que sostiene algunos jugadores en sus filas de entonces a ahora. Los más experimentados. A Romelu Lukaku, Kevin De Bruyne, Youri Tielemans, Axel Witsel, Thomas Meunier y Thibaut Courtois, todos vigentes en la selección ocho años después, con la experiencia de vivir al límite en una eliminatoria y reaccionar después, pero también con ocho años más cada uno de ellos.

El enfrentamiento ahora contra Estados Unidos también trae gratos recuerdos mundialistas a Bélgica, que superó a ese rival en los octavos de final del Mundial de Brasil 2014, por 2-1 en la prórroga. Los goles fueron de Kevin de Bruyne y Romelu Lukaku. Ahora volverán a medirse en la misma ronda, con otras circunstancias y condicionantes.

“Tenemos mucho trabajo por hacer, porque obviamente no quieres verte en estas situaciones. No podemos depender de marcar goles a cinco minutos del final para volver a pasar. No presionamos bien en la primera parte. Nunca fuimos realmente a presionar de verdad ni frenarles por las bandas. Con el balón dimos demasiados pases demasiado lejos, perdimos balones y, si no los recuperas, se hace todo más difícil”, advirtió Timothy Castagne tras el 3-2 contra Senegal, camino del choque en Seattle con Estados Unidos.

La mejor noticia para Bélgica es que ha desatado sus goles. Un déficit claro en las dos primeras citas, con un único gol y en propia puerta, ahora ha marcado ocho en sus últimos dos duelos. De los cinco a Nueva Zelanda a los tres a Senegal, pero, a la vez, sólo ha sostenido su marco a cero en uno de sus cuatro partidos en este Mundial. Además, tiene a todos sus jugadores disponibles, con la recuperación del central Zeno Debast. Ya espera el anfitrión.