La FIFA no mantiene una estadística oficial específica sobre los seleccionadores que se han enfrentado a su país de origen en un Mundial, por lo que la relación debe reconstruirse a partir de los registros históricos de partidos, técnicos y lugares de nacimiento.
Con ese criterio y según un recuento oficioso, Martínez protagonizará el decimoséptimo caso en la historia del Mundial masculino de un entrenador que se enfrenta a la selección de su país.
El primer precedente se remonta al Mundial de Francia 1938, cuando el magiar József Nagy, seleccionador de Suecia, se enfrentó a Hungría en las semifinales, con derrota por 1-5 para los nórdicos. Dieciséis años más tarde, en Suiza 1954, el austríaco Karl Rappan dirigió a la selección anfitriona frente a Austria en los cuartos de final (triunfo por 7-5 para 'Das Team').
En Inglaterra 1966, el brasileño Otto Glória, al frente de Portugal, derrotó por 3-1 a Brasil en la fase de grupos. Y en México 1970 se registró un nuevo caso con el brasileño Didí, seleccionador de Perú, que se cruzó en cuartos de final con la 'Verdeamarela', que venció por 4-2 en su camino hacia el título de esa edición.
Después llegaron el yugoslavo Blagoje Vidinić, seleccionador de Zaire frente a Yugoslavia en 1974; el soviético Valery Nepomnyashchy, técnico de Camerún ante la URSS en 1990; y el brasileño René Simões, entrenador de Jamaica contra Brasil en Francia 1998.
En el Mundial de Corea del Sur y Japón 2002 coincidieron dos casos: el francés Bruno Metsu, con Senegal frente a Francia, y el alemán Winfried Schäfer, con Camerún frente a Alemania. Cuatro años después, el argentino Ricardo La Volpe dirigió a México contra la Albiceleste en los octavos de final y el brasileño Zico hizo lo propio con Japón frente a la 'Canarinha'.
Los precedentes más recientes corresponden al alemán Jürgen Klinsmann, seleccionador de Estados Unidos frente a Alemania en Brasil 2014; al portugués Carlos Queiroz, con Irán frente a Portugal en Rusia 2018; y al también portugués Paulo Bento, que dirigió a Corea del Sur contra Portugal en Catar 2022.
A esa relación suele añadirse, como excepción metodológica, el caso de Alexandre Guimarães, nacido en Brasil pero internacional como futbolista y posteriormente seleccionador de Costa Rica. En el Mundial de 2002 dirigió al conjunto centroamericano frente a Brasil, el país donde nació, aunque toda su carrera deportiva quedó vinculada al fútbol costarricense.
También existen algunos antecedentes que pueden considerarse próximos a este supuesto, como el marroquí nacido en Francia Walid Regragui, que dirigió a Marruecos frente a 'Les Bleus' en las semifinales de Catar 2022, y el yugoslavo nacionalizado suizo Vladimir Petkovic, al frente de Argelia frente a Suiza en el presente Mundial.
Con ese criterio, antes de Roberto Martínez existen -al menos- catorce precedentes estrictos documentados y tres casos singulares, los de Guimarães, Regragui y Petkovic.
Martínez, que ya dirigió a Bélgica en los Mundiales de 2018 y 2022, afrontará ahora con Portugal una eliminatoria especialmente simbólica: buscará el pase a los cuartos de final de una cita deportiva que los portugueses jamás conquistaron frente a la selección del país en el que nació, que aspira a su segunda estrella.
