16 goles en seis partidos para los galos. Solo en uno, ante Paraguay, se quedaron sin marcar más de un tanto. La receta del éxito de una selección que persigue su tercera final de un Mundial de forma consecutiva; algo que solo han logrado Alemania Occidental -1982, 1986 y 1990, perdió las dos primeras y ganó la tercera,- y Brasil -1994, 1998 y 2002, ganó en 1994 y 2002, y perdió en 1998-.
Para ello, tendrá que superar el próximo 14 de julio a una selección española que tiene su seña de identidad en la defensa.
Los de Luis de la Fuente solo han recibido siete disparos a portería en sus seis partidos disputados en el Mundial. Y, de ellos, ha recibido solo un gol, en cuartos de final en un cabezazo de Charles De Ketelaere en el minuto 41.
Este tanto supuso el final del récord de minutos imbatido de Unai Simón en la historia de los Mundiales. Dejó la cifra en 649, tras superar a Walter Zenga, quien no encajó gol en 517 minutos durante el Mundial de Italia 1990.
En el caso de Unai Simón, su récord de remonta también a los partidos disputados en Qatar 2022, torneo en el que mantuvo su portería a cero durante los 39 últimos minutos frente a Japón y en los 120 del encuentro de octavos de final contra Marruecos, donde España cayó eliminada en penaltis tras el 0-0 en el marcador.
Sin embargo, para la edición de 2026, la solidez defensiva sí le está sirviendo a España para avanzar en el torneo. Tanto que se clasificó por segunda vez en su historia para las semifinales de un Mundial. En la otra ocasión, en 2010, fue campeona.
Unai Simón representa ese muro de España, pero también dos centrales que se han convertido en una pareja de plenas garantías. La precocidad de Pau Cubarsí, con 19 años, y la experiencia de Aymeric Laporte.
Cubarsí, preciso en el pase como acostumbra, ha dado incluso un paso adelante en este Mundial. Contra Bélgica, filtró dos pases superando las tres líneas belgas que generaron ocasiones de peligro. Además, se impone en los duelos y es un seguro al corte cuando va al suelo.
Por su parte, Laporte es jerarquía. Manda. “Tengo ese rol, de mandar y aconsejar, y los jóvenes aceptan las correcciones, lo que se les dice para mejorar. Es la virtud más importante”, aseguró el central en una entrevista con EFE.
En esta apuntó que trata de aconsejar y guiar a Cubarsí según lo que pide el partido. Una fórmula que está funcionando.
Además, un trabajo de grupo, como pondera siempre Luis de la Fuente, y un trabajo defensivo que queda reflejado en las estadísticas: solo un gol encajado.
Eso sí, ahora les llega el gran reto: Francia. La selección que más en forma tiene a sus delanteros en este Mundial. Desde el primer día.
La selección de Didier Deschamps trabaja por y para ellos. De los 16 goles, solo dos asistencias han salido de jugadores que no conformaban el ataque, los centrocampistas Adrien Rabiot y Aurelien Tchouaméni. El resto, retroalimentados por los cuatro delanteros que salen de inicio.
Kylian Mbappé, Ousmane Dembéle y Michael Olise son fijos, con Bradley Barcola y Désiré Doué alternándose el rol de titular y revulsivo desde el banquillo. Alternativas de lujo para su seleccionador.
De ellos, el que todavía no ha celebrado un gol en este Mundial es Olise. Eso sí, ha repartido cuatro asistencias, dos ante Irak y dos ante Suecia.
Aún aguardando su momento mientras se mantiene fijo en el once titular como dueño de la banda derecha y ve a sus compañeros sacar a relucir su potencial ofensivo.
Mbappé lleva ocho goles, igualado con el argentino Leo Messi -un partido menos- como máximo goleador del torneo. Solo se quedó sin marcar ante Noruega, y repartió dos asistencias el día que Dembélé anotó tres -de sus cinco goles- en 25 minutos.
Por su parte, Barcola lleva dos tantos y Doué uno. 16 goles en total para encarar las semifinales del Mundial ante una selección española que presume de solidez.
“Todos mis equipos se han construido desde la defensa”, asegura Luis de la Fuente. Y el martes 14 de julio llega el gran momento de lucirla en su escenario más grande hasta la fecha.
