"Mariano Rajoy. Me senté frente a él, como europeo, como jefe de Gobierno. Por eso sus palabras no solo me indignan, me duelen. No lo creía capaz de ello", afirma Valls en una tribuna en 'El Español' sobre los comentarios de Rajoy en los que dice que el equipo francés "tiene un altísimo nivel, eso sí, sin franceses".
"No es una ocurrencia, es una confesión. Porque lo que cree no ver en ese equipo no son nacionalidades. Son colores de piel. Es decir que, para él, un negro no puede ser francés. Eso se llama, simplemente, racismo. Y qué desconocimiento de nuestra historia, a veces atormentada pero rica por su diversidad y ligada a un antiguo imperio colonial en cinco continentes", agrega Valls.
"Puedo decírselo mejor que nadie. Nací en Barcelona, de padres españoles, y me naturalicé francés a los veinte años. No tengo una gota de sangre francesa, pero Francia corre por mis venas", indica Valls, que subraya que de los veintiséis jugadores convocados por Didier Deschamps, solo tres nacieron fuera de Francia, Marcus Thuram, Michael Olise y Brice Samba.
"Pero lo más perturbador está en otra parte. Que Mariano Rajoy mire su propia selección. Lamine Yamal, ese prodigio del que toda España se siente tan orgullosa, es hijo de padre marroquí y de madre de Guinea Ecuatorial. Nico Williams, nacido en Pamplona, es hijo de inmigrantes ghaneses que cruzaron el desierto para llegar a Europa. Es más, en su defensa juega Aymeric Laporte, nacido en Agen, capitán de la selección francesa sub-21 antes de elegir a la Roja. En la selección que defiende Mariano Rajoy hay, literalmente, un francés. Siguiendo su razonamiento, tampoco habría españoles. Creyendo insultar a los Bleus, es a los suyos a quienes primero insulta", explica Valls.
