"Es una ducha fría, pero es así el deporte. Los españoles fueron mejores que nosotros. Les felicito, fue una victoria clara", afirmó la ministra de Deportes, Marina Ferrari, en una entrevista con France 2, un día después de la derrota por 2-0, en la que no ocultó su "decepción".
La ministra señaló que Francia soñaba con disputar una nueva final y conquistar una tercera estrella, pero recordó que "eso también forma parte del deporte". "Una competición nunca se gana de antemano y a veces reserva malas sorpresas", afirmó.
Ferrari destacó además el recorrido de la selección francesa durante el torneo y pidió a la afición que siga respaldando al equipo "en los buenos y en los malos momentos".
Añadió que el objetivo ahora pasa por "removilizarse" para disputar el partido por el tercer puesto, y rindió homenaje al seleccionador Didier Deschamps, que dejará el cargo tras catorce años al frente del equipo nacional, y aseguró que deja "un legado increíble para el fútbol francés".
Nada más concluir el encuentro, el presidente francés, Emmanuel Macron, dijo "bravo" a España por su clasificación para la final y agradeció el compromiso de los Bleus. "La derrota de esta noche es difícil, pero este equipo es joven y tiene mucho futuro", escribió en redes sociales.
En la oposición, el presidente de Reagrupamiento Nacional (RN), Jordan Bardella, también reconoció la superioridad española. "España fue sencillamente demasiado fuerte esta noche", escribió en redes sociales al término del encuentro, y felicitó a la selección francesa por su recorrido en el Mundial, al tiempo que elogió el balance de Deschamps al frente del combinado nacional.
