El 'virus' de pretemporada en el Betis de Pellegrini

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Sevilla (España), 28 jul (EFE).- La lesión del portero Diego Conde en un amistoso ante el Granada en Los Cármenes ha revivido la sufrida la pasada pretemporada del Betis de Manuel Pellegrini por su capitán Francisco 'Isco' Alarcón en un partido de preparación en La Rosaleda ante el Málaga en vísperas del inicio de LaLiga.

El guardameta madrileño, que estrenaba titularidad tras haber llegado cedido con una opción de compra por una temporada por el Villarreal, sufrió la luxación en el hombro izquierdo el pasado sábado en un choque fortuito con su compañero de zaga Diego Llorente.

Esta dolencia le impedirá hacer pretemporada y perderse, según los plazos para este tipo de lesiones, los primeros compases de la próxima temporada, que iba a comenzar como competencia en la portería bética a Álvaro Valles tras la retirada de Adrián San Miguel y la rescisión de Pau López.

En la lesión de Diego Conde se ha unido la doble circunstancia de que ha sido en pretemporada, como ocurrió con Isco en la pasada, y que se ha registrado en un lance con un compañero del propio equipo, como pasó con el de Arroyo de la Miel en su reaparición en el pasado ejercicio.

No son meigas ni maleficios, sino circunstancias concomitantes, ya que el de Benalmádena había salido de una grave lesión en el tobillo en mayo de 2024 que le hizo perderse la Eurocopa ganada por España en Berlín por una entrada del jugador de Las Palmas Saúl Coco.

Tras una operación por "falta de consolidación en el callo de fractura y la formación de puentes óseos sólidos", reapareció tres meses más tarde para liderar el Betis que llegó a la final de la Liga Conferencia ante el Chelsea inglés y, cuando todo pintaba continuidad, llegó otra pretemporada.

Un partido que, en principio, iba a ser de homenaje del Málaga y La Rosaleda, torció nuevamente antes del comienzo liguero el sino de Isco Alarcón con un choque con el malaguista David Larrubia que le supuso el 10 de agosto de 2025 una nueva fractura de peroné al malagueño que le tuvo más de cien días en el dique seco.

Son lesiones diferentes pero las del capitán y la del nuevo portero bético tienen el denominador común de afectar a dos posiciones clave, una como alternativa en la titularidad en la portería bética; y la otra, como mascarón de proa del juego verdiblanco.

Además, cuentan con el factor añadido de que ambas lesiones, la de uno en su debut como titular en la portería, y la del otro en su reaparición se produjeron en sendas desafortunadas jugadas con un compañero de equipo.

Si Diego Conde sólo estuvo 35 minutos como titular ante el Granada, lo de Isco Alarcón fue aún peor porque, recién reaparecido, el 27 de noviembre sufrió un choque con el mediocentro marroquí de su mismo equipo Sofyan Amrabat en un partido de Liga Europa ante el Utrecht holandés.

El tremendo golpe le ocasionó al internacional bético un edema severo y una lesión en el cartílago del tobillo izquierdo que le hizo pasar nuevamente por el quirófano y le obligó a una larga rehabilitación hasta su reaparición en abril de 2026, aunque al malagueño aún le duele y está en proceso personalizado de puesta a punto en la pretemporada de los del chileno Manuel Pellegrini.