La UEFA advierte a la FIFA por pretender vender participaciones de la Copa del Mundo

El esloveno Aleksander Ceferin, presidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA).
El esloveno Aleksander Ceferin, presidente de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA).MIGUEL A. LOPES

La UEFA advirtió a la FIFA de que hay “límites que las instituciones del fútbol nunca deben cruzar” después de que el diario británico ‘The Times’ informara de que el máximo organismo del fútbol planea vender participaciones de la Copa del Mundo.

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El negocio detrás de la gran cita

Según reveló el diario británico The Times, la cúpula del organismo liderado por Gianni Infantino estudia un modelo sin precedentes: la venta de participaciones comerciales de la Copa del Mundo.

De llevarse a cabo, la iniciativa implicaría la creación de una sociedad encargada de controlar tanto los Mundiales masculinos y femeninos como el Mundial de Clubes. Este movimiento abriría la puerta a una mayor expansión de los torneos e incluso a la reducción de los ciclos de cuatro años. Además, cada una de las 211 federaciones miembro recibiría una cuota con libertad para conservarla o venderla, mientras que Infantino —cuyo mandato finaliza en 2031— podría asumir la presidencia de dicha entidad al dejar el cargo. El impacto financiero reportaría beneficios millonarios para la actual presidencia, un escenario que ha encendido todas las alarmas en Nyon.

El grito en el cielo de la UEFA

Ante estas informaciones, la respuesta oficial no se ha hecho esperar. Con un tono de máxima gravedad, la UEFA emitió un comunicado tajante para frenar las pretensiones de Zúrich: “Esto cruza una línea que ninguna institución del fútbol debería cruzar nunca. La UEFA se toma este asunto muy en serio, como también debe hacerlo cada federación nacional. Y como también debería hacerlo cada ente: ligas, clubes, jugadores, aficionados, gobiernos y todo aquel que se preocupe por el futuro del deporte”.

El escrito profundiza en la defensa de los valores tradicionales y la gobernanza del juego: “El alma y la gobernanza en el fútbol no son activos con los que comerciar, especialmente cuando hay cero transparencia sobre quién se beneficia económicamente. Ninguno somos dueños del fútbol. No es tarea de la FIFA vender”.

La postura oficial de la FIFA

Por su parte, el máximo organismo internacional ha querido calmar las aguas defendiendo la legitimidad y la viabilidad económica de sus iniciativas a través de una respuesta institucional: “FIFA siempre está en la búsqueda de proyectos innovadores que puedan mejorar el desarrollo del fútbol alrededor del mundo y está siempre abierta a revisar las propuestas que se lancen. Ahora estamos empezando un proceso de consulta. Como dijo el presidente de la FIFA el pasado 18 de julio durante una reunión con todos las federaciones miembro, la prioridad ahora es desatar el potencial comercial después de la Copa del Mundo 2026”.

Asimismo, desde Zúrich se ha querido apelar a los cauces reglamentarios internos para bajar el tono a la polémica: “La FIFA toma sus decisiones de forma democrática y la propuesta que ha recibido está siendo analizada y será presentada a las 211 federaciones y al consejo de la FIFA, quienes serán los que tomen la decisión”.