El portugués ya amagó el verano pasado con marcharse del club ante el interés de clubes de las mejores ligas europeas, pero finalmente se quedó y terminó por realizar la mejor temporada de su carrera a nivel individual.
El centrocampista se va la isla con 108 partidos jugados, ocho tantos (siete de ellos en la última temporada) y cinco asistencias, pero, sobre todo, siendo un ídolo en la isla y uno de los futbolistas más queridos por la afición por su excelente predisposición dentro y fuera del campo.
Con su venta, el cuadro balear sigue haciendo caja tras las ventas de futbolistas clave como Vedat Muriqi, Jan Virgili y Leo Román, todos ellos dejando sumas importantes de dinero que le permiten afrontar el mercado con plenas garantías para conformar una plantilla que luche por regresar a la élite del fútbol español tras el descenso.
