Bajo la mirada del presidente Kiat Lim, que presenció por primera vez un partido de Liga desde el palco, la goleada pudo ser mayor de no ser por las paradas de Dimitrievski a los dos goleadores y a Gordon. Además, dos minutos después de inaugurar el marcador, Lamine vio anulado su segundo gol por fuera de juego.
Antes de la media hora, Eric García tuvo que ser sustituido por un golpe en el tabique nasal y en su lugar entro Koundé.
