Un ambiente de gala y cuentas pendientes
Ámsterdam se vistió de gala para recibir a su nuevo seleccionador. Las gradas presentaban un lleno absoluto, adornadas con pancartas de bienvenida a Xavi en castellano, neerlandés e inglés, enmarcando un estreno en el grupo A2 que también comparten con Grecia y Serbia.
Ambos equipos llegaban con la herida abierta del último Mundial, donde cayeron en dieciseisavos de final por penaltis ante rivales teóricamente inferiores (Marruecos para los neerlandeses y Paraguay para los alemanes). Este tropiezo provocó las salidas de Ronald Koeman y Julian Nagelsmann, abriendo paso a la era de los banquillos de lujo que hoy acaparaban todos los focos.
Ritmo vertiginoso y golpe germano
El combinado alemán saltó al césped con la comodidad de quien domina el caos: presión asfixiante y la verticalidad innegociable sello de Klopp. Sin embargo, fue la Oranje la primera en golpear con un cabezazo de Van Dijk a la salida de un córner que el colegiado español, Alejandro Hernández Hernández, terminó anulando tras la revisión del VAR por una leve obstrucción de Brobbey sobre el meta visitante.
Los de Xavi apostaron por un dibujo táctico de 4-3-3, estirando líneas con Gakpo y Summerville en los extremos y buscando robar muy arriba. Esta propuesta acumuló hombres en campo rival, pero también dejó autopistas a la espalda para las contras germanas. En el minuto 32, tras una jugada desafortunada en la que Brobbey se lesionó y los locales reclamaron que el juego no se detuviera, Lukas Nmecha cazó un balón suelto en el área pequeña tras un taconazo fallido de Adeyemi para poner el 0-1. Minutos antes, los alemanes ya habían perdido también a Havertz por problemas físicos.
Ter Stegen sostiene a la <i>Mannschaft</i>
Antes del descanso, Adeyemi perdonó el segundo en un mano a mano al contragolpe, mientras que Summerville rozó el empate con un testarazo en una primera mitad eléctrica que basculó constantemente entre el control y el vértigo.
La dinámica se intensificó tras el paso por vestuarios. Los locales se volcaron por completo sobre el área de Marc-André ter Stegen. El guardameta germano se erigió en el salvador de los suyos al desviar disparos a bocajarro de Dumfries y Meerdink, además de repeler un peligroso tiro con rosca desde la frontal del debutante Ruben Van Bommel.
Klopp movió el banquillo dando entrada a Stach, Führich, Gnabry y Engelhardt para contener el asedio local, pero la inercia neerlandesa era imparable.
Genio de familia y premio sobre la bocina
El héroe de la noche emergió desde la medular en el tiempo añadido. Ruben Van Bommel —hijo del histórico exjugador y actual seleccionador belga Mark van Bommel— robó un balón clave y puso un centro magistral con el exterior. Ahí apareció Cody Gakpo en el minuto 92 para conectar un remate acrobático que supuso el 1-1 definitivo, haciendo justicia a los méritos locales e incluso dejando tiempo para una última ocasión clara de Til en el alargue.
Con este resultado, el clásico número 49 de la historia entre ambas potencias equilibra aún más su rivalidad: 18 victorias para Alemania, 18 empates y 12 triunfos para Países Bajos. El empate en Ámsterdam deja abiertas las espaldas en el grupo A2, obligando a ambos gigantes a afinar su maquinaria de cara a los próximos compromisos del torneo continental.
Los mejores momentos del partido
Ficha técnica del partido:
Países Bajos (1): Verbruggen; Dumfries, Van Hecke, Van Dijk, Van de Ven; Timber (Veerman, m. 56) , Gravenberch, Reijnders (Til, min. 83) ; Summerville (Van Bommel, min. 83) , Gakpo y Brobbey (Meerdink, min.35).
Alemania (1): Ter Stegen; Brown, Tah, Schlotterbeck, Treu; Amiri (Engelhardt, min.80) , Nmecha (Stach, min.64) , Kimmich; Schade (Führich, min.64) , Adeyemi (Gnabry, min.80) y Havertz (Ebnoutalib, min.30) .
Goles: 0-1, Nmecha (min.32). 1-1, Gakpo (min.92). Árbitro: Alejandro Hernández Hernández (España). Amonestó a Timber (min.21) , Van Hecke (min.24) y Dumfries (min.68) por Holanda, y a Amiri (min.69) por Alemania.
Incidencias: Partido de la primera jornada de la Liga de las Naciones del grupo A2, disputado en el estadio Johan Cruyff Arena de Ámsterdam, con aforo para 56.120 espectadores.
