"Ha pasado mucho tiempo, pero siento una inmensa emoción, puede que mayor que entonces", aseguró Zizou un día antes de que debute en el banquillo de la selección francesa frente a Turquía.
Zidane, que recoge el testigo de Didier Deschamps tras catorce años de esta al frente del equipo, consideró "normal" que su llegada haya despertado una gran expectación, pero indicó que "los protagonistas deben ser los jugadores".
"No me molesta que se hable tanto de mi, es algo que hay que aceptar. Pero no es algo que yo busque, no estoy aquí para eso. Voy a intentar hacer mi trabajo, organizar las cosas para ganar partidos", dijo.
"Hemos trabajado para aportar cosas, pero no quiero que se hable del 'sello Zidane'. Lo importante es que mañana estemos listos, hemos puesto en marcha unas cuantas ideas para hacer un equipo competitivo", indicó.
Zizou despejó toda inquietud sobre el estado de salud de Kylian Mbappé: "Está bien, tuvo un pequeño problema pero nada importante. Estará listo para mañana".
El nuevo seleccionador destacó la importancia de Turquía y alabó la figura de Arda Guler: "Tiene una gran personalidad para su edad, estoy contento por él y por el Madrid".
