El Comité de Control, Ética y Disciplina de la UEFA decidió imponer al organismo balcánico una multa de 20.000 euros e impedir de forma total "la venta de entradas a sus aficionados para el próximo partido fuera de casa de una competición de selecciones de la UEFA, debido al comportamiento racista y/o discriminatorio de sus aficionados".
No obstante, precisa el Comité en su acuerdo, "dicha restricción total de la venta de entradas a los aficionados para un partido fuera de casa queda suspendida durante un período de prueba de dos (2) años, a partir de la fecha de la presente decisión".
Estas medidas disciplinarias sujetas a un período de prueba no surten efecto de forma inmediata, pero podrán ejecutarse si "se comete una nueva infracción de naturaleza similar durante el período de prueba", según el artículo 26, apartado 3, del Reglamento Disciplinario.
