La entrada de los fondos inversores en este sector ha sido impulsado por el atractivo financiero que representan muchos deportes profesionales, sobre todo por los derechos de transmisión, ya sea televisivos o por plataformas de 'streaming', y por el crecimiento de las apuestas deportivas.
En 2025, el fondo de inversión Velocity Sports Partners —propietario del Burnley FC británico— cerró la compra del 99,65 % del capital social del RCD Espanyol por 130 millones de euros. La operación puso fin a casi una década de gestión del empresario chino Chen Yansheng.
El City Football Group es el principal accionista del Girona FC desde 2017, alcanzando el 47 % del capital social en 2020 tras la reestructuración accionarial de la entidad.
En Segunda División hay una clara apuesta de los inversores extranjeros. En esta lista se incluyen el Sporting de Gijón, Almería, Albacete, Burgos, Castellón, Córdoba, Granada, Leganés y Valladolid, así como Cultural leonesa y Zaragoza, en Primera Federación.
Entre los clubes europeos en manos de inversionistas extranjeros figuran el Arsenal FC. El estadounidense Stan Kroenke, dueño de varias franquicias deportivas en EEUU, tomó una pequeña participación en el Arsenal y después, en 2011, pasó a ser accionista mayoritario.
El Abu Dhabi United Group, del jeque Mansour bin Zayed bin Sultan Al Nahayan, adquirió el Manchester City por unos 250 millones de euros en 2008, mientras que el estadounidense Fenway Sports Group compró el Liverpool por más de 300 millones de euros, en 2010.
Asimismo, la firma china Suning, del empresario Zhang Jindong, adquirió en 2016 el 70 % del Inter de Milán por 270 millones, y la estadounidense RedBird Capital Partners compró el AC Milan por unos 1.200 millones de euros.
