El camino del Manchester City hacia la defensa del título en la Copa de la Liga estuvo teñido de suspense. Tras encajar este fin de semana su primera derrota en la Premier League ante el Aston Villa, el conjunto dirigido por Enzo Maresca se vio obligado a remar a contracorriente frente a un combativo Brighton & Hove Albion, que contó con el mediocampista paraguayo Diego Gómez como titular hasta ser reemplazado en el minuto 76 por el gambiano Yankuba Minteh.
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Los Sky Blues sufrieron de principio a fin ante el planteamiento de los hombres de Fabian Huerzeler. De hecho, el Brighton mereció mejor suerte en buena parte del encuentro y golpeó primero a la media hora de juego gracias a un certero remate de Malick Yalcouye. Pese al golpe, el City reaccionó antes del descanso con un disparo cruzado desde la frontal ejecutado por Mateo Kovacic, mandando el empate provisional a los vestuarios.

Un pulso vibrante hasta el último suspiro
La segunda mitad mantuvo la máxima emoción sobre el césped. Apenas dos minutos después de la reanudación, Georginio Rutter aprovechó un centro medido de Jaouen Hadjam para aparecer desde atrás y devolver la ventaja a los visitantes. El City volvió a verse contra las cuerdas hasta que, a falta de veinte minutos para el final, Vitor Reis desvió con picardía una falta botada por Rayan Cherki para firmar el 2-2 definitivo que prolongó el sufrimiento.
El tramo final pudo inclinarse para cualquiera. Con la incertidumbre a flor de piel, el Brighton rozó la clasificación directa en el tiempo de descuento, cuando un potentísimo disparo de Mats Wieffer se estrelló de manera dramática contra el palo de la portería defendida por los celestes.

Rulli dicta sentencia en los penales
Sin tiempo para la prórroga, el billete a los cuartos de final se decidió desde la fatídica tanda de penaltis. A pesar de que Mateo Kovacic falló su lanzamiento para el City, la gran noche se tiñó con el protagonismo absoluto de Gerónimo Rulli. El guardameta argentino se vistió de héroe al detener dos disparos consecutivos a Yasin Ayari y Lewis Dunk, desatando la locura en el banquillo celeste y sellando el pase de los de Maresca a la siguiente ronda de la competición.

