El partido ha sido declarado de alto riesgo por la Comisión Permanente de la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte y se prevé la asistencia de cerca de 3.500 aficionados alemanes con entrada, informa este martes en un comunicado la Delegación del Gobierno.
El operativo desplegado se encargará de vigilar las zonas aledañas al estadio para prevenir incidentes y estará formado por agentes de la Policía Nacional, procedentes de la Unidad de Intervención Policial, la Brigada Provincial de Información, la Unidad Especial de Caballería, Guías Caninos, Subsuelo, Drones y Brigada Móvil.
También participan en el dispositivo efectivos de la Guardia Civil de Tráfico, de la Policía Municipal de Madrid, componentes de SAMUR-Protección Civil, del Cuerpo de Bomberos, de la Cruz Roja, y vigilantes y auxiliares de seguridad del propio club de fútbol.
En el servicio de Metro también se reforzará la presencia de vigilantes.
