El técnico quiso trasladar sus condolencias, al inicio de su rueda de prensa, a la “familia, compañeros, club y círculo cercano” del futbolista, fallecido el pasado martes en Tenerife tras el encontronazo sufrido con el portero del Andorra Jesús Owono en un partido de la Segunda División española.
“Estamos afligidos. En menos de una semana hemos ido dos veces al círculo central a guardar un minuto de silencio”, comentó en alusión también al accidente ferroviario en Urda (Toledo), que dejó 69 víctimas mortales.
“Esto nos lleva a reflexionar sobre la fragilidad de la vida y a entender que la queja y el reproche carecen de sentido, porque estás desperdiciando estar en el presente y la vida”, reflexionó el preparador rosarino.
“Detrás de cada ser humano hay una familia y un montón de gente que queda golpeada. El fútbol nos consume y esto nos invita a pensar que la vida pasa por otro lado”, añadió.
