La Copa Libertadores está cerca. El certamen continental reanuda la temporada el martes 15 de setiembre. Dos días después Libertad y Guaraní jugarán de local contra equipos argentinos. El Gumarelo medirá a Boca Juniors en La Nueva Olla (20:00), mientras que el Aborigen enfrentará Tigre en el Defensores del Chaco (22:00). Mientras tanto, ambos siguen compitiendo en el torneo Apertura, donde en la jornada 17, el elenco de Tuyucuá fue el único que aprovechó la victoria de Cerro Porteño sobre Olimpia para escalar a la segunda posición y ser el nuevo escolta del puntero, que lidera con seis unidades de ventaja cuando quedan quince en disputa.

Mientras el equipo de Ramón Díaz derrotaba 3-1 a Sol de América en Villa Elisa, en Argentina la explosión de un brote de coronavirus afectaba la burbuja de Boca a pocos días del reinicio del campeonato internacional. Según el Diario Olé, los infectados en la concentración son 19 personas: 14 jugadores y 5 miembros del staff. Entre los contagiados estarían los cuatro arqueros. Algunos futbolistas están asintomáticos y otros presentan síntomas. De todas formas, toda la plantilla volvió a repetir los test para confirmar el número de positivos. Por su parte, el entrenador Miguel Ángel Russo fue aislado en su domicilio porque pertenece al grupo de riesgo.
Ramón Díaz fue consultado sobre la situación que atraviesa el campeón de la Superliga y el riojano deseó la pronta recuperación de los infectados. “Es una lástima porque Boca es un club importantísimo y que pase esta situación... Creo que por ahí Argentina está pasando un momento difícil y complicado. Ojalá pueda salir de esta situación lo más rápido posible, es lo que queremos todos. Ojalá que se puedan recuperar. Necesitamos que toda la gente esté bien, que se cuiden, que se curen. Es un partido de fútbol que seguramente más adelante vamos a analizar”, apuntó el técnico argentino durante la conferencia post victoria ante el Danzarín en el Luis Alfonso Giagni.