Ante Irlanda del Norte, el combinado cuatro veces campeón del mundo se juega por tercera vez en este siglo su presencia en una cita mundialista, un torneo que le es esquivo desde 2014. Tras los traumáticos fracasos en las repescas hacia Rusia 2018 y Qatar 2022, la presión psicológica se presenta como el rival más duro para un vestuario que aún convive con las cicatrices del pasado.
A pesar de contar con figuras de élite como Donnarumma, Bastoni, Tonali o Barella, Italia encara este duelo como una batalla contra sí misma. Ni siquiera la conquista de la Eurocopa en 2021 logró blindar la confianza de un grupo que siente el acecho de la historia. La realidad deportiva dicta que Italia se encuentra en esta instancia por méritos propios, tras una fase de clasificación irregular en la que se mostró inferior a Noruega, líder de su grupo.
El factor Gattuso y la apuesta por Bérgamo
Desde su llegada al banquillo en octubre de 2025, Gennaro Gattuso ha logrado imprimir un nuevo sello de competitividad, sumando cinco victorias en seis compromisos. Una de las decisiones más comentadas del seleccionador fue la elección del New Balance Arena, casa del Atalanta, como escenario para esta semifinal. La medida, respaldada por la FIGC, priorizó la cercanía de la afición sobre la majestuosidad de estadios como San Siro o el Olímpico de Roma.
El propio Gattuso justificó esta decisión basándose en la prevención y la búsqueda de un ambiente protegido para sus jugadores, señalando en rueda de prensa que en escenarios como San Siro la división entre hinchadas de clubes rivales puede volverse peligrosa ante los primeros errores. El técnico guarda un grato recuerdo de Bérgamo, donde debutó con una contundente goleada por 5-0 ante Estonia, recibiendo un respaldo unánime del público.
Dudas físicas y el camino al objetivo
En el plano deportivo, el cuerpo médico trabaja intensamente para recuperar a piezas clave que llegaron a la convocatoria con molestias. Si bien Sandro Tonali, Alessandro Bastoni, Gianluca Mancini y Riccardo Calafiori están en condiciones de ser de la partida, la situación de Gianluca Scamacca es distinta; el delantero sigue entre algodones, lo que perfila a Moise Kean y Mateo Retegui como los referentes en el ataque titular.
Frente a ellos estará una selección de Irlanda del Norte que no asiste a un Mundial desde 1986. Aunque Italia parte como clara favorita para avanzar a la final —donde esperaría el ganador del duelo entre Gales y Bosnia y Herzegovina—, el éxito de la misión dependerá de su capacidad para ignorar el dolor de una herida todavía abierta y hacer valer la localía para sellar su pasaporte al Mundial de 2026.
Fuente: EFE

